“Amazonas del fondo del mar”, el hábitat submarino más diverso del planeta
Algunos parecen cerebros petrificados, otros rocas con patrones de filigrana.
Amazonas
Algunos parecen cerebros petrificados, otros rocas con patrones de filigrana.
Un mapeo reciente mediante tecnología de sensores láser reveló que esos sitios eran parte de una densa red de asentamientos y caminos de conexión, escondidos en las estribaciones boscosas de los Andes, que duró alrededor de 1.000 años.
En Amazonas, por ejemplo, las precipitaciones oscilaron entre 100 y 350 milímetros por debajo de lo normal, lo que corresponde a aproximadamente la mitad de lo esperado para la región.
En el Noreste de Perú, funciona Santa Elena, una reserva ecológica en medio del Amazonas. Allí, una exploración reciente dio lugar a un hallazgo que sorprendió a los investigadores.
En medio de una de las peores sequías que se recuerdan en la región, los viajes de ocho grandes navíos cargueros con origen o destino en el puerto de Manaos han sido cancelados en la última semana porque no es seguro navegar con tan poca agua, según fuentes del sector.
Entre los beneficios de este fruto está el alto valor energético y de proteínas similar a la leche materna. En Bolivia se encuentra, sobre todo, en Beni.
Los jaguares, caimanes y anacondas son solo algunos de los depredadores que representan gran peligro para cualquier persona que circule en la selva; además de tener que buscar alimento y agua para sobrevivir a la espera del rescate.
Versados en astronomía y técnicas de agricultura complejas, los habitantes de esta civilización prehispánica muestran que las sociedades precolombinas de la cuenca amazónica eran mucho más amplias de lo que se creía.
Los extractores tradicionales y las grandes compañías se enfrentan por el control de la selva peruana. Mientras, en el año de pandemia la deforestación llegó a 200.000 hectáreas, la mayor de las últimas dos décadas.