Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

TOTORA POR SUS CARACTERÍSTICAS, SE HA CONVERTIDO EN FUENTE DE INSPIRACIÓN PARA ESCRITORES, ARTISTAS PLÁSTICOS, CINEASTAS Y POETAS

Una ciudad con esplendor y gloria de su pasado

Una ciudad con esplendor y gloria de su pasado

Bellamente retratado en la película “El día que murió el silencio” de Paolo Agazzi, Totora es, sin duda, uno de los pueblos coloniales más bellos de Bolivia y fuente de inspiración para artistas y pintores de todas las épocas.

Asentado en un valle con hermosos árboles y flores de gran colorido, este pueblo guarda para el visitante el extraordinario señorío de la arquitectura colonial, con sus callejuelas angostas y empinadas, los detalles de sus balcones y la belleza de sus templos religiosos. Memorias de un pasado influyente en la agricultura, el comercio y la explotación feudal de trabajo indígena, cuando desde los centros productores de Chuquioma, Arepucho o Icuna llegaban los tambores de coca, las habas, las papas, el maíz o el trigo con destino a las ciudades y centros mineros de Potosí y Oruro.

Los españoles se olvidaron legislar sobre la coca, y al contrario, le prestaron esmerada atención por tratarse de una substancia que estaba íntimamente ligada a la explotación minera. Las dudas que se plantearon sobre el valor nocivo de la coca para el consumo de los indígenas en concilios religiosos, en sus estudios sapientes y en trabajos acuciosos de los cronistas coloniales, se impusieron al doble interés creado por los plantadores de coca y el existente en los mineros para servir el hábito de los indios que buscaban la yerba mágica como un estimulante para el trabajo penoso y duro de las minas.

Residencia de ricos hacendados, comerciantes y artesanos textiles criollos, Totora era también el paso obligado de personas y mercancías entre el occidente y el oriente de nuestro país.

Un movimiento económico excepcional, que permitió el desarrollo de la ganadería, el transporte y la construcción de bellas residencias con lujosos materiales traídos de ultramar. Influencia e importancia que se extendió desde la Colonia hasta la primera mitad del siglo veinte, cuando la nueva carretera a Santa Cruz y el minifundio en las parcelas agrícolas determinaron la declinación de la producción cocalera y el ocaso económico de la región.

Hoy, Totora sigue siendo una comarca agrícola dedicada a la producción de maíz, alfalfa, habas y papa en sus regiones de mayor altura. Sus actuales pobladores y autoridades, responsables de un inestimable legado histórico, intentan revitalizar la economía de la región apostando al turismo, mediante la explotación de las bellezas naturales y el extraordinario patrimonio cultural existentes en la comunidad.

ATRACTIVOS Totora, posee una variedad de recursos turísticos, que se los clasifica en recursos naturales, históricos y culturales, representa una importante riqueza para dinamizar el desarrollo turístico y económico del municipio.

El ingreso al centro urbano de Totora, es impactante por sus viviendas de una arquitectura republicana y colonial, que después del terremoto del año 1998, no ha cambiado más bien fue el factor para una mejora y mayor motivación al proceso de conservación y conciencia del valor histórico que representan; la falta de políticas de incentivos, apoyo puede causar una dejadez total y la degradación paulatina.

Los Yungas (cantones de Machuyungas, Pampas Amarilla, Icuna y Arepucho), constituyen un potencial natural para el turismo, ya que se puede observar paisajes inhóspitos, donde permanece el medio hábitat; la falta de control en los asentamientos, está afectando de alguna manera a estos lugares.

Entre los atractivos históricos se encuentran la historia de la coca de los yungas de Totora y el camino incaico de la coca. El Polígono donde fue fusilado Aurelio Medrano y la historia de la ejecución de este personaje. La casa donde se filmó la película La Cruel Martina. Las historias de terror (Viudas, Duendes, K’aitu Mork’o, la Viuda negra, el Karisiri, la mujer Kárachuchu y otras leyendas), forman parte también de la histortia totoreña. El Jamankayu (Suphay chincana), donde fueron victimados muchas personas. Julpe, zona arqueológica (lugar de pinturas rupestres 25 Km. de Totora) Inca Llajta, ruinas de la época incaica (30 Km. de Totora)

Tambien existen atractivos naturales como “Bola Rum" a la que se atribuye fertilidad y la Paccha una cascada de cerca de 50 metros, entre otras. (Tomado de Internet)