Desvío
La empresa informó que la noche del jueves se detectó un presunto desvío de combustible en la cisterna 419-LCF, que transportaba 20.000 litros de diésel oíl desde la Planta de Almacenaje de Hidrocarburos de Senkata, hacia la Estación de Servicio Laredo SRL.
La información fue proporcionada por el fiscal departamental Luis Carlos Torrez, quien indicó que el diésel fue encontrado en tanques de agua y que presumiblemente se lo comercializaba en 12 bolivianos por litro.
Desde la reguladora ANH se realiza una serie de controles con la finalidad de asegurar que el combustible, que es subvencionado en Bolivia, no sea desviado y llegue al consumir final legal sin problemas.
Según Rodas, existen pruebas que vinculan a los uniformados con el delito y un quinto implicado también está bajo investigación.
El operativo se realizó el domingo entre la ANH junto con personal de las Fuerzas Armadas, informó el comandante departamental de la Policía, coronel Gunther Agudo.
Ocurrió en una estación de servicio de la región de Cotapata, en la madrugada del 5 de diciembre.
Arce responsabilizó del delito a “malos bolivianos” que están generando, con el agio y la especulación, “una sensación equivocada de que no hay la suficiente cantidad de diésel y gasolina”.
De acuerdo con información oficial, el 17 de noviembre se detectó en la estación de servicio, ubicada en la localidad de Achica Arriba, algunas irregularidades en la comercialización de carburantes. Una cisterna que le proveía del producto solo descargó parte del combustible y el resto era desviado a la minería ilegal en el norte de La Paz.
En menos de cuatro horas, el conductor logró cargar 283 litros de gasolina a través de cuatro surtidores. La Policía investiga cuál era el destino del combustible.