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  • Diario Digital | jueves, 29 de febrero de 2024
  • Actualizado 13:34

ESTUDIO

Hacer sentadillas favorece la salud cerebral y contribuye a la agudeza mental

Los jóvenes voluntarios que hicieron series cortas de sentadillas de vez en cuando mientras se relajaban se desempeñaron mejor en los juegos mentales que cuando simplemente permanecían sentados durante horas, informan los investigadores.

Imagen ilustrativa de una mujer realizando sentadillas./  LA NACIÓN
Imagen ilustrativa de una mujer realizando sentadillas./ LA NACIÓN
Hacer sentadillas favorece la salud cerebral y contribuye a la agudeza mental

Hacer algunas sentadillas durante el día, ya sea tras despertar, después de almorzar o antes de dormir, puede ayudar a mantener la mente aguda, sugiere un estudio reciente.

Los jóvenes voluntarios que hicieron series cortas de sentadillas de vez en cuando mientras se relajaban se desempeñaron mejor en los juegos mentales que cuando simplemente permanecían sentados durante horas, informan los investigadores.

Lapsos breves de ejercicio podrían ayudar a los cerebros de las personas que pasan largos periodos en el sofá o detrás de un escritorio, concluyó el estudio.

“Nuestra intervención de media sentadilla puede ser utilizada por personas que buscan romper su hábito sedentario en un esfuerzo por preservar la cognición en ciertas circunstancias, como en el sitio de trabajo”, escribieron los investigadores. Para el estudio, un grupo de voluntarios adultos jóvenes participó en dos escenarios: sentados sin interrupción durante tres horas; o sentarse durante tres horas pero realizar un minuto de medias sentadillas cada 20 minutos.

En ambos ámbitos, los investigadores midieron la presión arterial de los voluntarios, el flujo sanguíneo a través de la arteria carótida (que representa el 75 por ciento del flujo sanguíneo total al cerebro) y la frecuencia cardiaca después de 10 minutos, una hora, dos horas y tres horas.

Al final de cada prueba, los voluntarios completaron tres pruebas de pensamiento. En una prueba, se pidió a los participantes que identificaran rápidamente si una palabra que se les mostraba (“rojo”, “azul”, “amarillo”, “verde” o “negro”) estaba impresa en el mismo color de tinta descrito por la palabra escrita.