Piden ayuda para taxista atracado; autores terminan golpeados y están hospitalizados

Ayer por la madrugada, los presuntos autores del robo llegaron al Hospital Viedma. / OPINIÓN

Roger salió a trabajar cuando una pareja abordó su taxi. Lo golpearon con un combo en la cabeza para robarle su auto. En Independencia, la Policía capturó a los responsables, que fueron golpeados por la gente.

La familia de Roger Paichucama Escobar apela a la solidaridad de la población; necesitan donantes de sangre y apoyo económico para su recuperación. El joven, de 25 años, salió el domingo a trabajar en su taxi como cualquier otro día, pero fue atacado por una pareja. Lo golpearon con un combo en la cabeza, provocándole una fractura, lo maniataron y se llevaron su vehículo. Más tarde, la Policía encontró el taxi en Independencia, con un hombre y una mujer dentro, quienes fueron agredidos por la gente enardecida. Ambos permanecen ahora en el Hospital Viedma.

José, padre de Roger, expresó su preocupación por la salud de su hijo. Inicialmente estaba internado en una clínica de Quillacollo, pero debido a la gravedad lo trasladaron a otra en Cochabamba, cuyos costos corren por la familia y resultan muy elevados, por lo que apeló a la solidaridad de la población.

También informó que necesitan donantes de sangre tipo ORH positivo, que pueden acudir al Banco de Sangre indicando el nombre de la víctima. Para coordinar o brindar apoyo, pueden comunicarse al 63891691 con Mercedes Paichucama.

Por otra parte, José exigió justicia y cárcel para la pareja que atacó a su hijo con tanta saña. “Que no los suelten. Que haya justicia”, señaló.

Roger trabaja en una empresa de radiotaxi de Vinto. El domingo 22 de febrero por la noche, una pareja – un hombre y una mujer – subió a su taxi en la parada y solicitó que los lleve a Parotani. Al llegar, le indicaron continuar un poco más, pero en el camino Roger sintió una cuerda alrededor del cuello. Era la mujer que intentaba asfixiarlo, mientras el hombre lo golpeaba.

Lo bajaron del auto y lo golpearon con un combo en la cabeza. Luego lo maniataron y lo abandonaron en un camino de la zona de Ucuchi, en Capinota, llevándose su taxi, el dinero y la billetera. Horas después, alrededor de las 04:00 del lunes 23, personal de salud que transitaba por el lugar lo encontró, lo auxilió y avisó a la Policía.

El hecho movilizó no solo a los efectivos policiales, sino también a la familia de la víctima y a sus compañeros de trabajo. Estos últimos recorrieron varias zonas en busca del taxi y difundieron una fotografía para localizar y capturar a los autores.

Más tarde, alrededor de las 11:18, se reportó que un taxi con características similares al vehículo robado estaba en Independencia, aunque ya le habían retirado la placa, los letreros y algunos stickers.

La Policía aprehendió a dos personas a bordo del vehículo. Marcelino E.E. y Rocío F.V., quienes fueron trasladados a la carceleta de Independencia. El caso movilizó a los comunarios, que se dirigieron a la dependencia policial. Por la tarde, la situación se descontroló; los efectivos fueron rebasados, los vecinos sacaron a los detenidos y los llevaron, golpeándolos con palos, hasta la plaza, donde terminaron confesando el hecho.

El hombre llegó desnudo y obligaron a que le cortara el cabello a su pareja.

Después de varias conversaciones, la Policía logró que la población entregara a los aprehendidos para trasladarlos a Quillacollo y continuar con el proceso. A medianoche, al llegar a Llave Chico en Vinto, se encontraron con un bloqueo. Los movilizados impidieron el paso y sacaron a los detenidos de la patrulla para golpearlos.

Los llevaron hasta Montecato, donde pretendían “quemarlos vivos” e incluso les colocaron sogas alrededor del cuello. Tras tres horas de tensión, la Policía logró rescatar primero a la mujer y luego al hombre. Ayer, por la madrugada, ambos fueron ingresados al Hospital Viedma con lesiones múltiples y fracturas, según el reporte médico.

La Policía informó que se abrieron tres investigaciones; una por el robo y la tentativa de homicidio al taxista, otra por las lesiones causadas a los presuntos autores y una tercera por los daños provocados a los vehículos policiales durante la intervención.