A MÁS DE UN AÑO DEL CRIMEN
Asesinato de taxista: dolor, sospecha sobre esposos y justicia pendiente
A un año y dos meses del asesinato del taxista Juan Carlos Gonzáles Rodríguez en Cochabamba, su familia sigue sufriendo y exige justicia. Dos esposos fueron imputados como presuntos autores del crimen; él fue enviado a la cárcel con detención preventiva y ella quedó bajo detención domiciliaria con custodia, mientras la Policía busca a un tercer implicado. Las pericias de geolocalización y análisis de celulares ubican a los imputados en los lugares donde ocurrieron los hechos, y la investigación continúa en curso.
Ayer, los esposos Francisco A.C. y Rossemary C.M. comparecieron ante un juez cautelar de Sipe Sipe, imputados por el presunto asesinato de Juan Carlos Gonzáles, ocurrido en noviembre de 2024, cuando el taxista, afiliado a la empresa de radio móvil Nostalgia de Sacaba, salió a trabajar. Según el abogado de la familia de la víctima, Jimmy Toledo, el juez dictó detención preventiva por seis meses en el penal San Pablo de Quillacollo para el hombre, mientras que su esposa cumplirá detención domiciliaria con custodia, medida adoptada debido a que la pareja tiene hijos menores de edad.
Según documentación del proceso, la investigación se centra en los esposos tras los resultados de informes periciales de análisis, geolocalización, radiobases, revisión de llamadas y cámaras de seguridad, que indican su probable participación. Los registros muestran que sus celulares estuvieron en al menos tres momentos clave, como la zona donde hallaron el vehículo del taxista y donde fue encontrado su cuerpo, además de desplazamientos inusuales.
Primero aprehendieron a la mujer, y luego su esposo se constituyó en dependencias policiales, donde fue detenido tras prestar su declaración informativa, ya que su número telefónico figura en los informes. Además, la Policía busca a un tercer implicado, hermano de Francisco.
Los familiares de Juan Carlos no conocen a los imputados. Florinda, hermana de la víctima, dijo que lo único que buscan es que se aclare el caso y que los responsables sean sentenciados.
El crimen de Juan Carlos conmocionó a Cochabamba. Tenía 36 años, era soltero y vivía con su padre, Nicolás Gonzáles, en la zona de Entre Ríos, en Sacaba. Desde el asesinato, el adulto mayor enferma de forma recurrente y hoy esperó el resultado de la audiencia en Sipe Sipe.
La pesadilla de esta familia comenzó el 21 de noviembre de 2024. Esa noche, Juan Carlos salió de su vivienda a bordo de su taxi. Su última comunicación fue con un compañero de trabajo, en la madrugada del 22, cuando informó que se encontraba cerca de la parada de Palca, en Huayllani, con dos pasajeros, esperando a otro más. En esa misma zona, posteriormente, hallaron su billetera y manchas de sangre.
El 22 de noviembre, vecinos encontraron el vehículo de Juan Carlos incendiándose en el camino a Tapacarí y lograron apagar las llamas arrojando tierra. Según la declaración de un poblador, un joven se acercó antes a él pidiéndole que le vendiera gasolina, asegurando que pagaría el doble, pero el hombre desconfió al notar rasguños y manchas rojizas, como de sangre, en su ropa. Al parecer, el auto se quedó sin combustible y fue abandonado.
El 29 de noviembre, el cuerpo de Juan Carlos fue hallado en el fondo de un barranco en la zona de Vila Vila, camino a Santiváñez, con 21 heridas de arma blanca.
El caso continúa en etapa preparatoria y, según la Fiscalía, la calificación penal es provisional, lo que significa que puede variar conforme surjan nuevos indicios. Por el momento, los informes existentes motivaron la investigación contra los esposos y un familiar de ellos.