'Anómalo', 'cariñoso' y escritos internos: de 1972 a 1987 hablaban en pasillos de cura violador
La Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Juan XXIII condenó “enérgicamente” los hechos de pederastia y denunció presunto "encubrimiento" de la Compañía de Jesús. Aquí, los detalles detrás del escándalo del sacerdote abusador.
Entre los pasillos de la unidad educativa Juan XXIII, ubicada antiguamente en la zona de Villa Granado de Cochabamba, donde el sacerdote jesuita Alfonso Pedrajas perpetró abusos sexuales contra estudiantes y cumplía funciones como director y profesor de varias materias como ética, cultura religiosa y psicología (1972- 1987), ya circulaban comentarios, sin pruebas suficientes, que daban cuenta de su comportamiento “anómalo” y pederasta.
El presidente de la directiva de la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Juan XXIII de la Compañía de Jesús, Hilarión Baldiviezo, que llegó hasta Cochabamba para manifestar la postura nacional de los exestudiantes ante todo lo ocurrido, le informó a OPINIÓN que “ya se sabía que había un cierto comportamiento anómalo de parte del sacerdote”, quien se caracterizaba porque era bastante "cariñoso", entre comillas.
“En esa época, nosotros éramos adolescentes y, en muchos casos, de familias empobrecidas con una indefensión total frente a la Justicia y lo que te podías ganar era la expulsión de la institución del colegio. Frente a esa encrucijada solamente había comentarios entre pasillos y no existía pruebas suficientes y pertinentes respecto a todo cuanto ha ocurrido”, contó Baldiviezo.
Con un nudo en la garganta, frases quebradas y lágrimas contenidas, Baldiviezo, quien se refirió a los exalumnos de dicho centro como “hermanos” y miembros de una familia, aseguró que la comunidad se encuentra “consternada” y siente profundo “dolor por quien ha sufrido este tipo de atropellos”.
LOS MEJORES
Se estima que entre 1972 y 1987 se incorporaban cerca de 30 estudiantes nuevos por año al colegio Juan XXII, existiendo un total aproximado de entre 120 y 150 por gestión.
A las aulas de la unidad educativa Juan XXIII llegaban becados de todo el país los mejores, tras un riguroso proceso de selección que incluía entrevistas, exámenes de competencia y estudios socioeconómicos.
Los estudiantes del colegio Juan XXIII se destacaron en diferentes áreas a nivel nacional, producto de su formación académica.
HAY ESCRITOS
Consultado sobre si tiene conocimiento de la existencia de alguna denuncia oficial contra el cura abusador, informó: “Hay escritos, pero estamos en la recolección de la información”. Aseguró que mandaron reiteradas cartas a la Compañía de Jesús.
PRONUNCIAMIENTO
Luego de que el caso saliera a la luz y conmocionara a Bolivia entera, la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Juan XXIII condenó “enérgicamente” los hechos de pederastia ocurrido al interior de la unidad educativa durante los años 1972 y 1987.
Desde esta instancia se denunció el encubrimiento de la Compañía de Jesús, la cual -aseguran- “tendría pleno conocimiento” de los actos del cura abusador.
La organización enfatizó que los provinciales catalanes y sacerdotes de la congregación religiosa tenían conocimiento de los abusos. Las denuncias fueron realizadas en diferentes momentos por los mismos estudiantes, quienes fueron acallados e incluso expulsados del colegio.
En el marco de este pronunciamiento, los exalumnos exigen a la Conferencia Episcopal de Bolivia y al Estado las investigaciones que amerita el caso, “para que no quede en la impunidad”.
SUSPENSIÓN ES INFUFICIENTE
Tras la destitución de cuatro sacerdotes de la Compañía de Jesús de la época en la cual se reportaron los vejámenes, los exalumnos enfatizaron que la medida es “insuficiente”. Instaron a iniciar procesos penales contra los cuatro provinciales.
Asimismo, demandan ampliar las investigaciones a otros denunciados y sospechosos dentro de la congregación Jesuita.
EL COLEGIO
Respecto a la unidad educativa Juan XXIII, hoy emplazada en Sipe Sipe, aclararon que esta “no tiene nada que ver” con lo ocurrido en aquellos tiempos, cuando se reportaron los abusos. “No hay por qué amedrentar a los estudiantes ni a los padres de familia. Tampoco estigmatizar la situación”, enfatizó el presidente de la directiva de la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Juan XXIII.
SIN IMPUNIDAD
Baldiviezo se dirigió a todas los estudiantes víctimas y les aseguró que la asociación hará un “seguimiento” estricto al caso, para que no quede en la “impunidad”, se sancione a los “depredadores sexuales” y para que este atroz hecho “no se repita en la historia de Bolivia”.
A la fecha, existen más de dos mil exalumnos del colegio Juan XXIII distribuidos en todo el territorio nacional.
