Investidura Presidencial

Benítez promete golpe de timón en Paraguay

Erradicar la corrupción y construir un sistema judicial que destierre la impunidad son las prioridades del Gobierno que empieza su gestión. 



Mario Abdo Benítez prometió ayer en su investidura como presidente de Paraguay un golpe de timón para desterrar la corrupción y construir un sistema judicial que erradique la impunidad, además de anunciar un mayor protagonismo del país en situaciones como las de Venezuela y Nicaragua.

Abdo Benítez, del conservador Partido Colorado, sentó esas bases en el discurso que siguió a su juramento como presidente en las afueras del Palacio de Gobierno, frente al río Paraguay y ante la presencia de mandatarios como el boliviano Evo Morales, el argentino Mauricio Macri o el brasileño Michel Temer.

Y después de que su predecesor, el también colorado Horacio Cartes, entregara el bastón presidencial en el Congreso, sin que asistiera luego a la investidura de Abdo Benítez.

"La impunidad es el cáncer a vencer. ¿Por cuánto tiempo más nuestro pueblo va a aguantar a una Justicia implacable, rígida para los ciudadanos más humildes y complaciente para los que tienen influencia?", preguntó Abdo Benítez, que llega a la Presidencia a los 46 años.

Invitados

A la ceremonia de investidura asistieron los presidentes de Bolivia, de Colombia y de Guatemala.