Opinión Bolivia Escena del Crimen

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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'Ritual mortal': 'limpia', droga, muerte y curandero preso: Justina quiso salvar a su hijo del alcohol

Dan el último adiós a Justina, la mujer que murió tras acudir a un curandero para alejar a su hijo del alcohol, en Sacaba./ NOÉ PORTUGAL
Dan el último adiós a Justina, la mujer que murió tras acudir a un curandero para alejar a su hijo del alcohol, en Sacaba./ NOÉ PORTUGAL
'Ritual mortal': 'limpia', droga, muerte y curandero preso: Justina quiso salvar a su hijo del alcohol

Al ver que su hijo era adicto al alcohol, Justina decidió acudir ante un curandero de la zona de Buena Vista del Distrito Rural Lava Lava de Sacaba, en Cochabamba, para que pueda “curarlo”, sin imaginar que perdería la vida tras ingerir un “brebaje”.

Justina Aucaya A. (de 70 años) llegó al inmueble del curandero, junto a su hijo y a la esposa de él, la noche del lunes 27 de marzo. Según los sobrevivientes, el supuesto yatiri les dio un “preparado especial” diciéndoles que los tres integrantes de la familia debían beberlo para que la “limpia” sea efectiva. 

El curandero los tenía en ambientes distintos. Al hijo de Justina le dijo que no debía salir de la habitación porque si lo hacía la “limpia” no iba a funcionar. Al poco tiempo, los tres clientes comenzaron a sentirse mareados y cansados. Quedaron inconscientes. Y la adulta mayor no despertó más.

Según las investigaciones, la nieta del hechicero se percató, por casualidad, que algo no andaba bien. Se acercó a las mujeres, pero no recibió respuestas. Decidió despertar al hijo de Justina, quien reaccionó y encontró a su madre ya sin signos vitales, mientras que su esposa se estaba inconsciente.

De inmediato, se comunicó con sus familiares. Eso ocurrió al promediar las 04:00 del martes 28 de marzo. Según el certificado de defunción, Justina murió aproximadamente a las 02:00 por insuficiencia respiratoria, edema agudo de pulmón, intoxicación por ingesta de sustancia química (a determinar por laboratorio).

Para los parientes de la víctima mortal, el curandero la dejó morir. No hizo nada para despertar antes al hijo o auxiliarla y evitar la tragedia.

Tras reportarse el caso, la Policía se constituyó al lugar. Justina estaba sin vida sobre un colchón, mientras que su nuera se encontraba en otro cuarto, mismo que ocupaba el curandero, y fue auxiliada hasta el Hospital México de Sacaba. En tanto, se realizó el levantamiento legal del cadáver de la adulta mayor para su traslado al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) de Coña Coña, donde se realizó la autopsia hasta altas horas de la noche.

Al día siguiente, miércoles 29 de marzo, Justina fue velada por sus familiares, amigos y vecinos en la casa de una de sus hijas, inmueble ubicado a unos 15 minutos de distancia en vehículo de la propiedad del curandero.

El curandero, sindicado de homicidio./ POLICÍA
El curandero, sindicado de homicidio./ POLICÍA

¿QUÉ LES DIO DE BEBER EL CURANDERO?

Los sobrevivientes solo recuerdan que el hechicero les dio de beber singani mezclado con un polvo blanco. A la nuera de Justina, de 42 años, le tomaron muestras para realizar el examen toxicológico en un laboratorio. El resultado dio positivo a cocaína.

La familia consternada expresó su indignación. Reclaman que, al curandero, de la tercera edad investigado por el homicidio de Justina, se le inicie otro caso de oficio; ahora por tenencia de sustancias controladas. Aseguran que la víctima mortal se encontraba en buenas condiciones de salud y que la droga que le dio el hechicero, sin ella saber de qué se trataba, acabó con su vida.

No descartan que el yatiri las haya drogado para abusarlas sexualmente. La hija de Justina denunció que su madre fue encontrada con su buzo al revés, mientras que su cuñada (esposa de su hermano) tenía los botones de su pantalón abiertos. 

PRESO

El jueves 30 de marzo, el curandero fue puesto ante un juez cautelar de Sacaba que determinó su reclusión preventiva, por tres meses, mientras continúan las investigaciones. La familia doliente cuestionó la determinación judicial puesto que considera que el tiempo debía ser mayor. En ese plazo, la Fiscalía colectará todas las pruebas del caso para resolver la acusación y luego presentarlas en un juicio, donde se dictará una sentencia condenatoria o absolutoria, dependiendo de los elementos probatorios y la valoración de un Tribunal.

“El que matare a otro, será sancionado con presidio de 5 a 20 años. Si la víctima del delito resultare ser niña, niño o adolescente, la pena será de 10 a 25 años”, dice el artículo 251 del Código Penal sobre homicidio, delito por el que es procesado el curandero.

El hechicero fue aprehendido por la Policía el martes 28 de marzo. Se encontraba en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Sacaba hasta el jueves 30, cuando se llevó a cabo su audiencia de medidas cautelares. El hijo de Justina prestó su declaración informativa.

JUSTICIA

La familia de Justina clama justicia. Tenía cuatro hijos, todos adultos, pero una con discapacidad. Cuidaba de ella.

La adulta mayor buscaba alejar a su hijo del alcohol. Su adicción estaba ocasionándole conflictos en su hogar y eso le preocupaba a su madre. Cuando se tiene en la familia a una persona con problemas de alcoholismo es común que se busque una gran cantidad de remedios para curarla como fue en su caso. Llegó hasta un curandero para acabar con ese mal.

Su muerte dejó dolor en sus seres queridos, quienes prometen seguir el caso hasta encontrar justicia.

Velan el cuerpo de la víctima mortal en Sacaba, el 30 de marzo./ MARIELA COSSÍO
Velan el cuerpo de la víctima mortal en Sacaba, el 30 de marzo./ MARIELA COSSÍO

'MALOS CURANDEROS' QUE DROGAN A SUS CLIENTES

Hace unos años, en 2013, se descubrió otro caso en Cochabamba, donde un hombre que decía ser curandero drogaba a sus clientes para abusarlas sexualmente.

En ese entonces, Demetrio A., de 61 años, tocó el timbre de una casa de la avenida Víctor Ustáriz para ofrecer sus servicios “a domicilio”.

Dos mujeres estaban en casa; la madre de 83 años y la hija de 54. Ambas le confiaron que no podían vender unos terrenos para invertir en unos negocios y el hombre las embaucó diciéndoles que necesitaban una “curación”. Les garantizó que, después de ese rito, la venta se efectivizaría y sus negocios prosperarían.

Madre e hija le hicieron pasar al living donde el hombre les dijo que prepararía un brebaje para comenzar con la curación. Hizo unas mezclas y después le entregó a la anciana de 83 años un vaso con un líquido rosado y a su hija otro con un líquido celeste. Las mujeres bebieron y, de inmediato, empezaron a sentirse mareadas. El curandero les dijo que el malestar era “normal” y que debían descansar en sus camas un rato. De acuerdo a la denuncia sentada por la hija, ella percibió que supuesto hechicero se le aproximaba con otras intenciones, pero no podía defenderse. 

Cuando el resto de la familia llegó a la vivienda encontró a ambas mujeres inconscientes en sus camas y semidesnudas. El curandero las dopó y se aprovechó de su estado para abusarlas. Les hicieron exámenes toxicológicos en sangre y orina. El resultado de los mismos ratificó que fueron drogadas con una mezcla de cocaína y benzodiacepinas. El autor fue aprehendido cuando volvió a la casa de sus víctimas supuestamente para seguir con la “curación”.

En otros países, también se han conocido casos donde clientes han sido dopados con fines de abuso sexual o robos. También se han registrado muertes por ingesta de brebajes con elementos tóxicos para el organismo.

Se despiden de Justina en el Cementerio General de Sacaba./ NOÉ PORTUGAL
Se despiden de Justina en el Cementerio General de Sacaba./ NOÉ PORTUGAL