Víctimas de García Meza exigen que retorne al penal


“Sepa el general García Meza que quienes hemos sido víctimas de las dictaduras estamos vivos y vivas para acusarlo nuevamente”, exclamó Victoria López, dirigente de la Plataforma de Luchadores Sociales conformada por personas que sufrieron la vulneración de sus derechos en los gobiernos militares y llevan tres años pidiendo ser resarcidos en puertas del Ministerio de Justicia. 

Ella junto a sus compañeros Julio Llanos y Jorge Peláez recordaron, en entrevista con el programa Tejiendo Bolivia de ERBOL, que Luis García Meza fue declarado culpable por asesinato, genocidio y que también es responsable de torturas. Por eso, pidieron a las autoridades actuales que el exdictador vuelva a la cárcel de Chonchocoro. La justica ordenó que cumpla su sentencia de 30 años sin derecho a indulto en ese penal, sin embargo, García Meza está en el hospital militar.          

Las víctimas se mostraron indignadas con el protagonismo mediático que alcanzó el exdictador en las últimas semanas debido a su versión sobre el paradero de los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz.

Llanos recordó que los delitos en que incurrió García Meza están documentados. “Todo está comprobado, ha sido una ‘narcodictadura’, ha sido la que más luto ha causado en Bolivia”, dijo.

Rememoró que el 19 de abril de 1993, la justicia condenó a García Meza por múltiples delitos. Entre ellos: el asesinato de Marcelo Quiroga Santa Cruz, quien murió en el asalto militar a la sede de la Central Obrera Boliviana (COB) durante el golpe de Estado del 17 de julio de 1990; y el genocidio en la calle Harrington, cuando el 15 de enero de 1981, durante el gobierno de García Meza, ocho dirigentes del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron asesinados.

López, quien aseguró que fue torturada por Luis Arce Gómez en persona, acusó al exdictador de otros delitos.

Mencionó el caso del fundador de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Genaro Flores, quien dirigía la resistencia de la COB a la dictadura y fue baleado por paramilitares en 1981 quedando paralítico desde entonces. 

Asimismo, recordó que en Caracoles los mineros fueron apresados, mientras los militares saqueaban y violaban a sus esposas e hijas.