INJUSTICIA E IMPUNIDAD
La muerte de García Meza cierra un capítulo nefasto de la historia
“El pueblo boliviano se queda sin conocer la verdad”. Con esta frase reaccionaron los familiares de las víctimas de la dictadura de Luis García Meza (1980-1981) quien murió ayer a los 88 años tras sufrir tres infartos en el hospital Cossmil de la ciudad de La Paz.
El secreto que se lleva a la tumba es dónde se encuentran los restos del líder de izquierda Marcelo Quiroga Santa Cruz, del político Carlos Flores Bedregal y del dirigente minero Gualberto Vega.
García Meza falleció en la madrugada tras sufrir una serie de paros cardíacos por el "deterioro en su estado físico" en los últimos meses, informó su abogado Frank Campero.
El exgeneral del Ejército pasó 23 años encerrado, primero en la cárcel de Chonchocoro y después internado en Cossmil, por el asesinato de los dirigentes de izquierda, el golpe de Estado que encabezó y varios actos de corrupción durante su breve Gobierno, entre el 17 de julio de 1980 y el 4 de agosto de 1981. Le faltaban siete años para cumplir su condena de 30 años en Bolivia.
Además del asesinato de Quiroga Santa Cruz, la dictadura del exgeneral perpetró la denominada “Masacre de la calle Harrington”, en la que murieron dirigentes del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) el 15 de enero de 1980.
El régimen de García Meza también fue vinculado con el narcotráfico y graves casos de corrupción.
Sin embargo, Campero reveló que hace muchos años recogió sus pertenencias de la cárcel, seguro de que no volvería más a ese recinto.
"Lo puedo decir y es que me he ido con un camión para recogérmelo todo (de la cárcel). Él no ha tenido ningún elemento en Chonchocoro. Sus últimos años ha vivido en libertad conforme a procedimiento", declaró su abogado.
1980
17 de julio
El exdictador lideró un golpe de Estado contra Lidia Gueiler Tejada el 17 de julio de 1980.
Con el apoyo de las FFAA, García Meza, se prolongó en el poder hasta el 4 de agosto de 1981, cuando renunció.