“Tener más policías es una tarea pendiente”
Una de las tareas pendientes en el ámbito de la seguridad ciudadana en el país es contar con un mayor número de policías, así como una redistribución demográfica y geográfica de los mismos. Según el viceministro de Seguridad Ciudadana, Carlos Aparicio, se requieren al menos 2.000 más. La tarea, dice, depende también de la participación de municipios y gobernaciones en la construcción de infraestructura para las Escuelas Básicas Policiales.
Este año se han logrado compromisos importantes de los gobiernos subnacionales para invertir en tecnología que fortalezca la capacidad operativa de la Policía, afirma la autoridad. Junto con el Gobierno nacional, que ha gestionado recursos para el proyecto del Sistema Integrado de Seguridad Ciudadana BOL 110, se comprometió una inversión total que supera los 3.000 millones de bolivianos.
En entrevista con OPINIÓN, el Viceministro hace un balance de lo alcanzado el 2016 y adelanta las prioridades para el 2017, entre ellas un trabajo intenso en el ámbito de la prevención y en el combate a delitos relacionados con la violencia contra la mujer y la niñez, cuyos índices han subido.
P. ¿Cómo evalúa este año en términos de seguridad ciudadana, qué se ha logrado?
R. Estamos muy alentados por el trabajo del Ministerio de Gobierno en comprometer a los gobiernos subnacionales. Estas promesas se van consolidando y plasmando en las cumbres de seguridad ciudadana. La sexta cumbre ha sido una de las más prácticas y ha permitido a los municipios capitales de departamento, a la ciudad de El Alto, e incluso a ciudades intermedias y fronterizas, asumir compromisos con la ciudadanía y con la Policía para fortalecerla en su capacidad operativa. Estamos contentos y haciendo seguimiento para que se cumplan sus promesas.
Hemos avanzado también en la implementación de normas como la Ley de Seguridad Ciudadana y la Ley 259 de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas (…).
Y estamos contentos porque el 2016 ha sido el año de la tecnología para la seguridad ciudadana. Los gobiernos subnacionales han asumido como prioridad la inversión en cámaras de videovigilancia, en comunicación troncalizada, en handies, tablets y una serie de instrumentos que facilitan el trabajo de la Policía y permiten a la población comunicarse en caso de emergencias. Chuquisaca ha comprometido este año más de 20 millones de bolivianos, Tarija de la misma manera y Cochabamba ha consolidado un proyecto de la misma naturaleza.
Esperamos que el proyecto del presidente Evo Morales, el Sistema Integrado de Seguridad Ciudadana BOL 110, integre todas estas tecnologías. El Gobierno nacional está invirtiendo más de 100 millones de dólares en dos etapas. La primera, es la construcción del centro de comando y control en la ciudad de La Paz, desde donde vamos a monitorear cámaras de La Paz y de otros departamentos. Los sistemas de comunicación troncalizada nos van a permitir agilizar los mecanismos comunicativos hacia la sociedad y acudir en auxilio de la misma.
P. ¿Cuánta inversión se ha comprometido en total en los niveles nacional y subnacional?
R. Hay entre 600 y 700 millones de bolivianos con la obligatoriedad establecida en la Ley 264 de Seguridad Ciudadana, del 10 por ciento del IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos).
Los gobiernos subnacionales han comprometido recursos más allá de ese porcentaje (…). El Ministerio de Gobierno ha gestionado más de 105 millones de dólares para el proyecto BOL 110 y el Gobierno nacional es el que gasta en sueldos de nuestros efectivos policiales.
Entre el Gobierno nacional y los gobiernos subnacionales, fácilmente estamos superando los 3.000 millones de bolivianos en inversión para la seguridad ciudadana.
P. ¿Qué vamos a ver tangible del proyecto BOL 110 el próximo año?
R. Vamos a poder verificar la construcción del centro de comando y control nacional en la avenida Villalobos (de la ciudad de La Paz). Seguramente en siete a ocho meses estará culminada la infraestructura. Y estaremos consolidando a finales de 2017 la instalación de todo el despliegue tecnológico con cámaras de videovigilancia, y la seguridad en el transporte público a partir de la instalación de más de 2.000 equipos (GPS, cámaras y botones de pánico) a taxis y radiotaxis. Vamos a contar con drones para distintas tareas de vigilancia, y verificaremos un gran avance en la instalación de cámaras y de equipos modernos de comunicación.
P. ¿Qué casos han cobrado relevancia?
R. Hemos hecho seguimiento a varios casos emblemáticos, de alta trascendencia mediática. Por ejemplo el asalto a una pareja por integrantes de la pandilla Cartel Family. Esta pandilla ha sido desintegrada. Estaba consumiendo a la sociedad juvenil, a los adolescentes, en el mundo del alcohol, las drogas y la delincuencia (…). En Pando hemos logrado desbaratar varias bandas de secuestradores. En Puerto Evo, el cabo Franklin Mamani Limachi fue asesinado por delincuentes brasileños. Hemos trabajado junto con la Policía brasileña para establecer responsabilidades. En La Paz hemos tenido el caso de Kemel Aid, un ciudadano que al auxiliar a una mujer que estaba siendo agredida por su pareja, encontró la muerte. Hemos intervenido en ese caso. Es un ejemplo de ciudadano porque en el ámbito de su solidaridad, arriesgó su propia vida. A mediados de julio, tuvimos un caso emblemático en Riberalta, Beni. Pandilleros agredieron a jóvenes. Coordinamos con las autoridades jurisdiccionales para sancionarlos y sentar precedente. Fue también emblemático el rescate de la niña Camila de siete años (en La Paz). En tiempo récord, la Policía la rescató sin que sufriera mayores daños (…). También queremos destacar el atraco al periodista Christian Sailer. Se logró establecer la autoría de dos pandillas en El Alto. Tuvimos el asesinato de la modelo Laura Santa Rosa y su padre. Se ha presentado a los autores materiales y se sigue buscando a los autores intelectuales. Otro caso que ha conmovido a todo el país es el infanticidio de la niña Abigail a manos de su madrastra. Seguiremos haciendo seguimiento a los casos de inseguridad. Quiero destacar el trabajo de la Policía que ha logrado desarticular varias bandas de secuestradores en Cobija, Pando; otras que cometían delitos de robo agravado en Santa Cruz, con miembros de amplio prontuario que venían del lado brasileño (…); y bandas de delincuentes colombianos que estaban sembrando terror en Santa Cruz, Cochabamba y Sucre.
P. ¿Cuáles son las tareas pendientes, las problemáticas latentes?
R. Ha sido una constante la necesidad de mayor cantidad de policías. En la reforma policial se tendrá que establecer la redistribución demográfica y geográfica del personal policial. Existen muchos requerimientos de la población de mayor presencia policial. Eso es en todo el país. Tenemos que fortalecer el control fronterizo para evitar delitos sobretodo cometidos por personas que vienen de países vecinos y que no tienen escrúpulos en el manejo de armas, incluso llegando al asesinato y los secuestros.
Tenemos materia pendiente en el ámbito de la prevención. Si bien en algunos casos los delitos se han mantenido y en otros han disminuido, lo que genera la sensación de que los delitos suben o se mantienen en los mismos niveles es el tema de la violencia intrafamiliar, violencia contra la mujer, violencia contra los niños. Todo a consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas. Decía que hemos avanzado bastante en la aplicación de la Ley 259 de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas. Hemos trabajado con municipios del eje central, además de Sucre y Tarija, para aplicar todo lo que establece la norma. Ese tema se va a priorizar en los primeros meses de 2017 para comprometer a las autoridades en los controles estrictos al consumo de bebidas alcohólicas en lugares prohibidos y que la cultura de consumo de alcohol no siga avanzando (…). El alcohol es el factor gatillo de muchos delitos, accidentes, desgracias. Se va a priorizar el ámbito preventivo y se establecerán responsabilidades en municipios, gobernaciones, ministerios y en todas las autoridades que tengamos que ver en la lucha contra la violencia. Es una tarea pendiente la lucha contra la violencia a la mujer, a los niños, y consolidar el tema tecnológico para la Policía.
P.: ¿Cuál es el déficit de efectivos policiales que tenemos?
R.: Tenemos aproximadamente 37.000 efectivos a nivel nacional. Para atender medianamente las necesidades de la población, requerimos de 2.000 a 2.500 efectivos más.
P. ¿De qué depende cubrir esa necesidad?
R. El crecimiento vegetativo de la Policía también depende del compromiso de los municipios y gobernaciones. Si ellos construyen infraestructura por ejemplo para las Escuelas Básicas Policiales, el Gobierno nacional despliega todo el personal para que puedan ir funcionando estos centros.
P. Se ha elaborado una ley sobre pandillas, pero todavía no ha sido promulgada…
R. La aprobación de la Ley de Pandillas, la Ley de Seguridad Vial y otras es muy importante. El proyecto de la primera ley ha sido elaborado con la participación amplia de entidades, instancias e instituciones de defensa de la niñez y adolescencia; del Ministerio de Justicia; y de organizaciones sociales y sindicales en el ámbito nacional. Tiene un amplio consenso. Esperamos que su aprobación se agilice en la Asamblea Legislativa y que a partir de ello, la Policía tenga todos los mecanismos e instrumentos para primero combatir la delincuencia juvenil, sancionar a los líderes de estas pandillas, en su mayoría adultas y ligadas al crimen organizado y a delitos mayores. Los pandilleros se convierten en una especie de mano de obra, en colaboradores de delincuentes de mayor prontuario (…).
P. ¿Cuál ha sido el comportamiento de los índices delictivos?
R. La mayoría de los delitos ha ido bajando entre un 10 y 15 por ciento en el país. Por ejemplo el robo de vehículos, motocicletas, los delitos contras las personas y la propiedad. Los delitos que se han mantenido o han subido en porcentaje e índices son los delitos de violencia contra la mujer y de violencia contra la niñez. Es nuestra preocupación y este 2017 vamos a trabajar de manera intensa desde el ámbito de la prevención y la interdicción.