Urbe amanece sin bloqueos; ahora líos se focalizan en Tiquipaya, Colcapirhua y Quillacollo
De no resolverse los conflictos, se viene una semana complicada para la Llajta desde el lunes. Ello, debido a que pobladores de Colcapirhua, regantes y vecinos de Quillacollo anunciaron el cierre de la avenida Blanco Galindo, de no ser escuchados.
La urbe cochabambina amaneció hoy viernes sin bloqueos, luego de que ayer entrada la noche, la Federación Especial de Transporte Libre de Cochabamba levantara la medida de presión, la cual paralizó la Llajta parcialmente durante toda la jornada.
Sin embargo, ahora los focos de conflicto se trasladan y se focalizan en Colcapirhua, Tiquipaya y Quillacollo, donde los pobladores demandan una solución a un problema de límite en el caso de los dos primeros municipios, y exigen garantizar riego para productores lecheros.
Ayer, la Federación del Transporte Libre bloqueó las principales calles de la ciudad en rechazo a las apps de transporte que operan sin control y contra las “fotomultas”.
CONFLICTO DE LÍMITES
La construcción de una avenida en Rumi Mayu fue suficiente para desatar un enfrentamiento entre pobladores de Colcapirhua y Tiquipaya, por problemas de límites.
Ayer y con miras a dar una solución al conflicto, la Gobernación convocó a una reunión a las dos partes. El encuentro tuvo lugar por más de tres horas, posteriormente se dictó un cuarto intermedio y al finalizar, el alcalde de Tiquipaya, Juan Pahuasi, no asistió.
Al respecto, desde la Gobernación exhortaron a los vecinos de ambos municipios a “deponer actitudes de violencia” y recordaron a los alcaldes de ambos municipios que el “único” camino para resolver el problema limítrofe es acudir al “procedimiento de delimitación” y saldar este conflicto por la “vía conciliatoria”.
En medio de este panorama, los vecinos de Tiquipaya piden a su alcalde concluir la vía que originó el problema; mientras que los de Colcapirhua dieron un plazo de 24 horas a la Gobernación para resolver el mismo. De lo contrario, asumirán medidas de presión, desde el lunes, con bloqueo de caminos en la avenida Blanco Galindo.
En respuesta, desde la Gobernación informaron que está “en manos de los alcaldes” resolver el conflicto que ya causó heridos, producto de violentos enfrentamientos.
Por ahora, la situación es tensa. Un contingente policial se encuentra en la zona.
COTAPACHI, CERRADO
Otro foco de conflicto se focaliza en Quillacollo, donde regantes de Misicuni, pertenecientes a los distritos 3, 10 y 6, piden a las autoridades incorporar a un programa de riego a seis comunidades productoras lecheras, que ya trabajan en el rubro hace cinco años. Caso contrario, anuncian “tomar todo el eje troncal” y bloquear la avenida Blanco Galindo.
Más de mil productores lecheros, que producen cerca de 15 mil litros de leche por día, se encuentran en emergencia.
Paralelamente y tras que el alcalde de Quillacollo, Héctor Cartagena, abrogara ayer la Ley 508/2021 que creaba la tasa de aseo municipal indexada al pago por el servicio de energía eléctrica, vecinos que se encuentran a favor de la tasa bloquearon el ingreso al botadero de Cotapachi.
Molestos por la abrogación, el sector cerró el ingreso al vertedero desde ayer. Al momento, autoridades de la Alcaldía de Quillacollo acuden al lugar para intermediar en el conflicto, mientras la basura se acumula en las calles de dicho municipio.
Además del botadero municipal, los pobladores también cerraron los distritos 3 y 10 de Quillacollo.

