Ministerios, municipios e ingenieros se movilizan después del desastre
Ministerios, alcaldías de Cochabamba y profesionales se movilizaron en torno al tema de manejo de cuencas, luego del desastre registrado el 6 de febrero en Tiquipaya.
El aluvión develó la falta de manejo de la cuenca Taquiña en ese municipio. Según el Servicio Departamental de Cuencas, Tiquipaya priorizó antes la intervención en la cuenca Khora. En la actualidad se hacen trabajos de emergencia en la zona.
La tragedia impulsó a otras autoridades.
En Quillacollo, se identificaron tres puntos críticos: las cuencas de Pihusi, Chocaya y Apote, según el director de Desarrollo Productivo de la Alcaldía, Milton Copa, “con el mismo problema que Taquiña”.
Describió que existen viviendas, incluso, a un metro de los afluentes.
La construcción de casas en franjas de seguridad se hizo evidente en los diferentes municipios. Los expertos alertaron sobre los riesgos latentes de inundaciones y deslizamientos.
Sobre Sacaba, el exresponsable de Cauces y Torrentes de lo que fue el Programa de Manejo Integral de Cuencas (Promic) José Luis Jaldín advirtió que el afluente de Sapanani es el más susceptible a un colapso, con deslizamiento de lodo, si no se interviene. El secretario de la Madre Tierra y Desarrollo Humano Integral de la Alcaldía sacabeña, Florentino Ledezma, dijo que esa cuenca y la de Chungara tendrán el manejo necesario. El fin de semana hubo reforestación en Taquerama para evitar erosión.
Entretanto, profesionales y miembros de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) se reunieron en días pasados con autoridades de los ministerios de Energías, Medio Ambiente y Agua, y Obras Públicas. Se conforma una comisión para realizar una agenda de trabajo referida a las cuencas.