Lluvias llenan el 60% de Alalay: Manfred ‘navega’ en la cubeta; hay aves y hasta peces
En estos momentos, la laguna cuenta con 1.10 metros de nivel de agua; mientras que, en áreas más profundas, supera los dos. También se reportó la visita de 28 especies de aves.
Ocurrió lo inimaginable. La laguna Alalay, una de las últimas cubetas urbanas de la Llajta, tiene agua limpia. El inusual hecho, producto de las últimas lluvias, motivó al alcalde Manfred Reyes Villa a navegar por sus aguas y a verificar que el espejo de agua “vuelve a la vida”.
Durante su recorrido por la laguna en bote, Reyes Villa verificó que el nivel del agua que almacena la laguna producto de las persistentes precipitaciones pluviales ya llega al 60% de capacidad de la cubeta.
Así, en estos momentos la laguna cuenta con 1.10 metros de nivel de agua; mientras que en área más profundas, supera los dos.
28 ESPECIES DE AVES
También, constató la recuperación de la ornitofauna, rama de la zoología que estudia los movimientos migratorios de las aves.
Producto de ello, el edil precisó que el ahora espejo de agua alberga 28 especies de aves y, ahora, también, peces.
“Definitivamente la laguna es uno de los pulmones que tiene la ciudad de Cochabamba, un pulmón importante que había que recuperarlo. No podíamos continuar con una laguna sin dragar tantos años, con una laguna con los olores nauseabundos. Hoy tenemos esta belleza, como yo decía, Dios va a cargar nuestra laguna con las aguas de escorrentía y vertientes. Ya tenemos el 60% de la laguna llena”, señaló Reyes Villa en contacto con la casa televisiva, Red Uno.
SIN OLORES
Durante su inspección, la primera autoridad municipal constató que los olores nauseabundos que se desprendían de la cubeta, desaparecieron.
“No hay ningún olor, absolutamente nada, es agua totalmente limpia es buena agua”, señaló el edil.
Reyes Villa también informó que el proyecto de salvataje de la laguna continua con el “peinado” del área, para la forestación de Alalay.
Posteriormente, realizarán el anillo de coronación para evitar que las aguas de alcantarillado y contaminadas ingresen a la laguna.
Con el dragado, se recuperaron 200 hectáreas de la cubeta urbana, que poco a poco “vuelve a la vida”.


