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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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ORGÁNICO

Flores: de lavanda en repelente para alacranes a mermelada de rosas

Son dos emprendimientos diferentes. Uno tiene cuatro módulos en la zona floricultora de Jove Rancho. La otra tiene un campo sembrado en Pocona.
Eli Luizaga expone parte de la produccipon del Grupo Capullitos. / DICO SOLÍS
Eli Luizaga expone parte de la produccipon del Grupo Capullitos. / DICO SOLÍS
Flores: de lavanda en repelente para alacranes a mermelada de rosas

Es como si el rocío de la mañana en los pétalos de rosas trasladara su esencia a un frasco; así es la mermelada de pétalos de rosas. La dulzura se mezcla con la delicadeza floral. Estas rosas se cultivan en Jove Rancho, Quillacollo.

Mientras, en Pocona, Cono Sur de Cochabamba, hay campos con flores de lavandas que, entre otros productos, dan origen a un repelente para alacranes, en una combinación de seguridad para los hogares y, a su vez, bienestar ambiental.

Estos son dos emprendimientos diferentes, con el común de un trabajo constante con flores y su cultivo orgánico.

LAVANDA EN REPELENTE Eli Luizaga Crespo es parte del Grupo Capullitos, un emprendimiento que ofrece productos como bioplaguicidas, relajantes para personas, aceites esenciales, relajantes para mascotas y el repelente para alacranes.

Eli, ingeniera industrial y estudiante de Ingeniería en Biotecnología, nació en Pocona y es donde encontró el lugar idóneo para el cultivo de lavandas.

“Mi emprendimiento nació cuando yo terminé mi carrera estaba enfocada en esto de los procesos de destilación. Hicimos unos proyectos para el Trópico de Cochabamba para sacar aceites esenciales de naranja y mandarina; lastimosamente, no lo aplicaron. Entonces yo decidí implementarlo mi comunidad”.

Así, se decidió por la lavanda. En una primera fase se hizo la búsqueda de “la mejor lavanda”, y hallaron la “francesa”, también denominada “la lavanda inmejorable”.

Hubo pruebas. Se introdujo la lavanda en lugares como Pocona, Tiquipaya y Tarata. Los mejores resultados, en rendimiento, fueron en Pocona; aunque el tamaño de las flores en Tiquipaya es enorme, pero el rendimiento es menor en aceites.

En principio, el proyecto se enfocó en obtener aceite, hidrolato. Se presentó el plan en Emprendimiento con Base Tecnológica (Embate) de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

“Nos incubo lo que es el Centro de Tecnología Agroindustrial. Los cultivos no funcionaban, nos costaba hacer germinar de semilla, no teníamos la tecnología”, describe, y agrega que en algún momento se pensó dejar el proyecto.

Hasta que en la comunidad identificaron varias especies nativas, que se podían aprovechar como bioplaguicidas, para fumigar sin necesidad de uso de químicos nocivos. Además, estas plantas son beneficiosas para los insectos, como las abejas y las mariquitas, que van disminuyendo en población.

En la zona encontraron romerillo, un repelente natural; pampanís, rosas silvestres (mosqueta) y más.

Entonces, salió el primer producto.

“Lo que nosotros hicimos fue tratar de sacar bioplaguicidas, para control de plagas, pero sin componentes químicos. Logramos sacar el primer bioplaguicida con el romerillo, la lavanda, el pampanís (…). Solo controla los insectos de exoesqueleto blando, o sea, como la mosca blanca; para los de exoesqueleto duro, ya necesitamos un componente más fuerte”, motivo por el que la investigación es continua, no para, y continúan con trabajo en laboratorios.

Son parte del Grupo Capullitos Eli; un comunario, quien aceptó el año pasado tener en su terreno el cultivo de la lavanda, y se convirtió en el proveedor; parte de la familia de Eli y una persona a cargo de relaciones públicas.

La UMSS les apoya desde 2021.

“Cortamos un poco por la pandemia, porque no teníamos materia prima”.

Relata que el 2022, se enfocamos todo el año, de inicio a fin, en la investigación.

El boom se dio en 2023, cuando los productos se ofertaron en la Feria Exposición Internacional de Cochabamba (FEXCO).

“Nos dieron un espacio y empezamos a crecer”.

Los productos son pequeños y fáciles de usar. Eli resalta que las amas de casa ponderaron la efectividad en sus jardines.

Empezaron a ampliar y diversificar su producción. Presentaron los hidrolatos relajantes para personas.

“Además, los aceites esenciales nos compran las personas que tienen empresas pequeñas, que hacen champús”.

Por otro lado, innovaron con el relajante para mascotas, elaborado con la variedad lavandín, que es más suave y considera el olfato sensible de las mascotas. Permite su uso en animales que están ansiosos o son muy traviesos.

“Y seguimos mejorando, porque tenemos clientes que nos dicen que en atomizador no ha sido una buena idea; entonces, estamos tratando de sacar en roll-on, para aplicarlo detrás de las orejitas”.

Eli pondera la versatilidad de las plantas de lavanda.

Así, también ofrecen el repelente para alacranes.

“En esta línea nos está yendo bien, más que todo en la época de lluvia. Para esta línea de repelente para alacrán, usamos la lavanda, que es producida con esquejes que no son de la lavanda francesa, que es más fuerte en olor, que es lo que nos importa para esta línea. Cuando el alacrán siente ese olor, no se asoma”.

Describe que los alacranes suelen circular por marcos de puertas y ventanas de madera. El solo tener una planta de lavanda puede ahuyentar a estos insectos. El producto está pensado para quienes no pueden tener plantas en sus casas o en departamentos.

“Nosotros vendemos más que todo a los condominios. Cuando hay bastante humedad, aparecen estos insectos y es peligroso”.

Asegura que de la lavanda “nada se desperdicia” y que incluso se utilizan los residuos, que controlan a las babosas.

“No va a atraer ni moscas. Es un residuo seco que prácticamente protege a la planta (…). Nosotros tratamos de aprovechar al máximo la lavanda; a veces, tenemos las flores secas, eso lo usamos en la ropa para que no le entre la polilla”.

Como experiencia positiva, el producto fue llevado a Trinidad, donde tuvo buenos resultados para el control del polvorín (ácaro pequeño que produce picaduras molestas).

Entre otros aspectos, Eli destaca el retorno de insectos, como las abejas, como un punto favorable para el ecosistema.

Adriana Arce muestra los productos de Alma de Rosa. / NOÉ PORTUGAL
Adriana Arce muestra los productos de Alma de Rosa. / NOÉ PORTUGAL

MERMELADA DE ROSAS Alma de Rosa es el nombre del emprendimiento de los esposos Adriana Arce y Luis Casazola. El impulso de la actividad se dio en la pandemia.

Adriana narra que siempre tuvo afinidad con las rosas. Entonces, decidió buscar formas de darles valor agregado y no solamente verlas en lo ornamental.

Considerando que requerían flores no cultivadas con químicos nocivos, debían contar con el producto orgánico. Así que empezaron con rosas de huertas y jardines pequeños.

Para materializar el proyecto, apuntaron a implementar un vivero, considerando lo agroecológico, también buscando recuperar la fragancia de estas flores y rescatar otras variedades.

“Se empezó a cultivar en macetas, para ver cómo era el desarrollo de estas otras variedades; y una vez que ya se agarró la confianza, nos centramos con todo lo que ha sido el vivero”, recuerda Adriana.

En la zona floricultora de Jove Rancho tienen cuatro módulos de rosas.

“No es el vivero más grande de la zona, pero estamos haciéndolo funcionar”.

En ese espacio tienen alrededor de 50 variedades de flores.

“Son rosas distintas, los pétalos son comestibles, no son tan gruesos como los de una flor ornamental”.

Para impulsar este que es un emprendimiento pionero, tuvieron que investigar. Las rosas comestibles son conocidas en países como Turquía, Francia y Grecia.

“Si se hace en otros lados, ¿por qué no podríamos hacer un producto aquí en Bolivia?”.

El primer producto de Alma de Rosa fue la mermelada de pétalos de rosas, de color rojizo, sabor agradable y delicada fragancia. Es el producto estrella de este emprendimiento.

“Yo no había probado antes la mermelada de pétalos de rosa, solo había visto en internet. La primera vez fue algo completamente casero, en la cocina. Lo que más me impresionó fue el color, no necesita colorante para adquirir ese color fuerte (…). El aroma y el sabor son un poco más delicados. Fue realmente una experiencia muy novedosa”.

En adelante adicionaron las frutillas, para un sabor combinado. Esta presentación, por ahora, se limita a la época del verano.

Contentos con el resultado, Alma de Rosa decidió ir más allá. Innovó con el jarabe de rosa, que se puede utilizar para elaborar helados, refrescos y en la coctelería, como ejemplo. 

“Con el jarabe, todavía hay que ir como direccionando en los usos que se le puede dar”.

En algunas ferias, el jarabe fue utilizado en limonadas (como un pink lemonade), una alternativa de bebida refrescante sin alcohol.

Luis sostiene que son el objetivo de ampliar su oferta de productos. Prevén lanzar luego el agua de rosas, además de esencias.

“El tema del agua de rosas y también las esencias queremos hacerlo, el aceite de lo que serían los pétalos de rosa, pero para eso ya se necesitan unas cantidades tremendas de rosas. Entonces, estamos tratando de justamente ver la ampliación de los viveros”.

Destaca las propiedades calmantes de los pétalos de las rosas.

“Se dice que cuando está muy estresado, puede tomarse un matecito de pétalos de rosa. Se le atribuyen propiedades calmantes, también propiedades digestivas, tiene contenido de vitamina C y otros; propiedades antioxidantes, por eso se utiliza bastante en cosmética, para la piel, tiene vitamina E”.

Adriana y Luis cambiaron incluso sus actividades. Para cuidar sus viveros, se hicieron parte de la Organización Territorial de Base (OTB) del sector floricultor donde trabajan. Resaltan que hacen comunidad y que participan de actividades, como trabajos comunitarios y reuniones.

“Es un cambio muy interesante de lo que es la ciudad a lo que es el campo. Es algo que hemos tenido que pasar”, describe Adriana.

Reconoce que ha sido un cambio radical, pero que lo disfrutan.

“Hay trabajo en equipo”.

El futuro soñado es la ampliación de mercados y la exportación

La mermelada de rosas y el jarabe, en principio, se ofertaban en ferias. Adriana Arce y Luis Casazola aseguran que “hubo buena aceptación”. En la actualidad, también hacen envíos a otras ciudades, sobre todo a La Paz, Oruro, Potosí y Santa Cruz.

Ven a la exportación como un reto, que quieren cumplir.

Adriana lamenta que en la actualidad los precios de algunos materiales, como los envases y otros encarecieron. Pero, expresa positivismo.

“Siempre estamos con la visión de poder exportar este producto, poder llegar a más tiendas, contar con todos los requisitos de un producto alimenticio. Es algo en lo que queremos trabajar este año”, remarca Adriana.

Eli Luizaga muestra sus productos en las instalaciones de Embate, en la UMSS, junto a otros emprendedores.

Ahí recibieron la visita del Presidente de la Cámara de Exportadores, quien les recomendó obtener una patente.

“Él nos dijo que estos productos se tienen que exportar. A veces, pensamos que hay que exportar solamente toneladas. Pero, nos dijo que se pueden exportar los productos naturales”.

LAS TIENDAS Alma de Rosa está, en la actualidad, solo con tienda virtual. Es posible contactar con sus propietarios a través de redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok como ‘Alma de Rosa’.

Expresan que realizan entregas a domicilio.

Además, proyectan la apertura de una tienda física para ofrecer sus productos.

Para contactar con Capullitos, es posible ubicarlos en redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok. También se les puede encontrar directamente en instalaciones de EMBATE, en la UMSS, Facultad de Ciencias y Tecnología.