Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 19 de octubre de 2021
  • Actualizado 07:28

Elecciones 2020, en medio de suspensiones, desinformación y sospechas de irregularidades

Los comicios generales en Bolivia se realizaron en medio de la herencia que dejó el presunto fraude electoral de 2019 que, sin embargo, no alcanzó a opacas la victoria para el MAS.

La votación en las elecciones del 20 de octubre de 2019. DICO SOLÍS
La votación en las elecciones del 20 de octubre de 2019. DICO SOLÍS
Elecciones 2020, en medio de suspensiones, desinformación y sospechas de irregularidades

Las elecciones generales 2020 en Bolivia se vivieron en un escenario peculiar marcado no solo por la pandemia, sino también por un escenario político muy antagónico entre las partes involucradas, por un lado quienes deseaban la continuidad del mas en el poder y por otro quienes ansiaban cambiar al partido de Gobierno.

SUSPENSIONES
La pandemia causó que la primera fecha fijada para los comicios, el 3 de mayo, sea fijada nuevamente para el 6 de septiembre, con el fin de contener los contagios de COVID-19 que, para entonces ya registraban cifras altas y en constante ascenso.

A pesar del disgusto en algunos sectores, la nueva fecha fue aceptada como una medida útil que frene la mayor propagación del virus que para principios de junio ya registraba más de 10.500 contagios en Bolivia y mató a 343 personas.

Entonces, el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Salvador Romero, dijo que el TSE trabajaría para generar las condiciones de bioseguridad para las elecciones.

El mayor incremento en los casos de coronavirus en las semanas posteriores al aplazo de los comicios puso en estado de alerta a las autoridades en salud, pero también a candidatos, al presidente del TSE y a la población en general, en un contexto en el que el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez se mostraba a favor de una nueva suspensión y varios sectores sociales que resaltaban la urgencia de un nuevo Gobierno, elegido en las urnas, incluso para enfrentar la pandemia de la COVID-19.

El 23 de julio, Romero hizo pública la decisión de postergar nuevamente las elecciones generales para el mes de octubre.

“Fruto de consideraciones de orden legal, científico y de orden político, en el ejercicio dentro de sus atribuciones (…), el Tribunal Supremo Electoral ha resuelto fijar la fecha de la de la jornada de votación de la elección general 2020, el domingo 18 de octubre de 2020, con una eventual segunda vuelta, el 29 de noviembre y una posesión de las nuevas autoridades en diciembre de este año”, indicó entonces.

La acción derivó en el estallido social de los sectores sociales que exigían que se cumpla fijada para el mes de septiembre.

Liderados por la Central Obrera Boliviana (COB) campesinos y algunos sectores laborales procedieron con el bloqueo general de carreteras y vías al interior de las ciudades que, generalmente, no permitían si quiera el paso de ambulancias y vehículos transportadores de insumos médicos vitales como el oxígeno medicinal en medio de uno de los picos más altos por los que atravesaba la pandemia en Bolivia.

El conflicto duró aproximadamente hasta el 8 de agosto, fecha en la que el 18 de octubre quedó ratificado como fecha inamovible para los comicios. El acuerdo fue firmado por representantes del Senado, del TSE y miembros de los sectores manifestantes, quedando el Gobierno al margen, después de que este haya responsabilizado de todos los sucesos al tribunal y a los dirigentes sociales.

DESINFORMACIÓN EN ELECCIONES
La desinformación en medio de la campaña electoral previa a los comicios fue de tendencia netamente digital, utilizando elementos como los Medes, fotografías montadas e incluso audios manipulados para confundir al electorado y así sumar o restar votos.

Según el especialista en marketing digital Enrique Revollo el acto de desinformar en redes se de principalmente por el costo casi nulo de la elaboración de los distintos materiales.

"Por ejemplo vas en el micro y te descargas una app para editar fotos en tu propio celular, entonces bajas la imagen que quieres cambiar o el video y en unos minutos ya lo tienes. Es lo que hace la gente e hoy, a pesar de que el internet en Bolivia no es precisamente el más barato de la región", explica.

Las principales tendencias desinformativas en el escenario electoral fueron de tipo satírico, al involucrar, por ejemplo, a personajes artísticos, youtubers e influencias en listas falsas de candidatos, causando indignación en quienes creían que eran postulantes y gracias en quienes notaban el engaño.

También se procedió con la manipulación de fotografías, involucrando a candidatos actuales con personajes con antecedentes legales.

Asimismo, se habló de alianzas inexistentes que podrían haber restado votos a ciertos candidatos.

El más claro ejemplo de ello es la manipulación del audio de una entrevista al excandidato presidencial Carlos Mesa (CC) en el que se le oye decir que Evo Morales es el más grande de los bolivianos.

LA HERENCIA DEL FRAUDE
Según la analista Verónica Rocha, las presuntas irregularidades en los comicios realizados, y anulados,  en 2019, fueron "heredadas" en el contexto electoral de 2020, por lo que ciertos grupos sociales hablaban de un "fraude" incluso casi de memoria.

Un día antes de los comicios, la noche del 17 de octubre, Salvador Romero comunicó la decisión de suspender y dejar fuera de funcionamiento el Direpre, el sistema de conteo rápido de votos que se tenía previsto para brindar resultados preliminares la misma noche de las elecciones.

Este hecho, sumado con la demora en la información preliminar sobre los resultados electorales, causó desconfianza en una parte de la población que, alentada por algunos líderes de oposición, salieron a las cales a denunciar un supuesto fraude.

Cerca de las cero horas del 19 de octubre, se dieron a conocer los resultados de los comicios, pero por parte de una de las encuestadoras autorizadas , que otorgó una aplastante victoria para Luis Arce Catacora, del Movimiento aL socialismo (MAS), con más del 50% sobre sus contrincantes.

Las protestas continuaron por el lapso de algunas semanas más, sobre todo en la región oriental del país, en la que líderes cívicos cruceños y el excandidato presidencial Luis Fernando Camacho denunciaron un "nuevo fraude", aunque sin pruebas.

Las manifestaciones se disiparon, dejando sin efecto a las voces denunciantes, pero sobre todo porque algunos de los participantes de los comicios generales son hoy candidatos locales para las elecciones subnacionales del próximo 7 de marzo de 2021.