A menos de un año de la pérdida de más de diez millones de bosque y muerte de fauna en Bolivia por incendios forestales, según denuncias de ambientalistas, instituciones dependientes del Gobierno central tienen la intención de suspender "temporalmente" la pausa ambiental declarada mediante el Decreto Supremo 5225 tras que el fuego acabe con todo lo que encontrara a su paso en 2024.