San Juan y la mejora ambiental
Como cada gestión, se entiende que el 23 de junio será anunciado como un día de restricciones para las fogatas y quema de materiales en vía pública. Es cierto que el último tiempo, la población ha tomado mayor conciencia sobre la importancia de no quemar materiales como los plásticos, llantas y otros materiales de caucho que son altamente contaminantes.
Es momento de reconducir esas conductas hacia otras más saludables, pero que permitan hacer de esta fecha una rememoración muy limpia y saludable de la llegada del invierno. Se debe profundizar y difundir con mayor fuerza la organización de eventos barriales, donde la cultura y la música sobre todo constituyan temas centrales de intercambio social.
Esto mediante reuniones masivas que signifiquen un compartir entre vecinos para reconducir nuestras relaciones familiares y de comunidad al interior y exterior de nuestros barrios. Esto con mayor necesidad ante la ola de delitos que se viene cometiendo en contra de toda la población a cargo de los antisociales que no descansan en su afán de vivir de lo fácil y afectar la propiedad privada a como de lugar.
Otra razón para proponer este tipo de actividades es la noble causa de contribuir a la calidad atmosférica de la ciudad, que en esta época muestra su peor imagen por la concentración de gases en la atmósfera. Esto influye negativamente en la salud incrementando las enfermedades respiratorias.
Por otro lado, es una oportunidad también para que a nivel familiar ordenemos un poco nuestros hogares y separemos todo lo que se puede reutilizar y reciclar, porque todo lo que tiene valor se puede gestionar en la perspectiva de ahorrar a la Municipalidad el tratamiento de residuos que llegan a K’ara K’ara.
Bien, entonces se trata de generar toda una cultura amable con nuestra calidad ambiental, que permita una mejora continua en base a un cambio de actitud de la sociedad en su conjunto, partiendo de estas iniciativas tan simples como son las fechas donde se generan aglomeraciones de personas con algún motivo de festejo o rememoración de un hecho histórico. Se debe cambiar esa cultura del exagerado consumismo por una cultura de respeto a la ciudad, pero de una forma concertada y efectiva, ya que no se trata de menguar las posibilidades económicas de la gente que aprovecha estos espacios para sus ventas, sino, de realizar las actividades de una forma ordenada y respetuosa hacia la ciudad, a la cual todos tenemos derecho de acceder y disfrutar en condiciones salubres y de buena vecindad.
CIUDAD SUSTENTABLE
JOSÉ CASTELLÓN ONOFRE
Docente universitario-UMSS
castellononofre@gmail.com