Salud en dólares: una crisis silenciosa
Estamos viviendo una crisis sin precedentes en nuestro país, y uno de los temas menos visibilizados es el acceso al derecho a la salud que tenemos todos los ciudadanos. El costo de los medicamentos se ha disparado debido a la falta de acceso a divisas, afectando directamente el abastecimiento de productos importados. Para muchas personas, adquirir medicamentos esenciales, especialmente aquellos indispensables para tratar enfermedades crónicas, se ha vuelto casi imposible.
Pero la crisis no termina ahí. ¿Qué sucede si alguien necesita una intervención quirúrgica y no cuenta con un seguro de salud público? La única opción es acudir a médicos particulares, cuyos honorarios se ajustan al tipo de cambio paralelo o directamente se establecen en dólares. Esto ocurre a pesar de que la moneda oficial de Bolivia es el boliviano. Como resultado, muchas familias se ven obligadas a endeudarse o incluso vender sus pertenencias para costear un procedimiento médico.
El acceso a la salud se ha convertido en un privilegio, condicionado por factores económicos y la inestabilidad del mercado cambiario. La falta de regulación efectiva sobre los costos de intervenciones quirúrgicas y consultas médicas deja a la población en una situación de extrema vulnerabilidad.
El Estado debería intervenir con urgencia para garantizar que el derecho a la salud no dependa de la cotización del dólar. Es imprescindible establecer mecanismos de control que regulen los precios de los servicios médicos y de los medicamentos, asegurando que la ciudadanía pueda acceder a una atención digna sin ser víctima de la especulación. La vida no puede seguir siendo un lujo que solo algunos pueden pagar.
La salud es un derecho fundamental y no puede estar supeditada a la especulación económica ni a la disponibilidad de divisas extranjeras. Es responsabilidad del Estado y de la sociedad en su conjunto asegurar que todos los bolivianos tengan acceso a servicios de salud de calidad sin enfrentar barreras económicas insuperables.
LA COLUMNA DE JINKY
JINKY IRUSTA ULLOA
Abogada. Directora de la Oficina Jurídica para la Mujer y la Fundación Kallpa
jinky.irusta@gmail.com