Restitución del orden republicano
Uno de los principales desafíos que tiene Bolivia en el corto plazo es recuperar la forma de organización estatal bajo el esquema republicano, que implica básicamente restablecer el “Estado de Derecho”, restituyendo en su sentido pragmático la división de poderes: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Poder Judicial y Poder Electoral, en el marco de la funcionalidad autónoma de cada una de ellas, evitando la concentración exacerbada del poder en el Órgano Ejecutivo.
Recuperar el principio republicano significa restablecer el valor inviolable de la institucionalidad, que la CPE y todas las leyes que hacen a la organización política y jurídica del país no sean manipuladas y violadas a favor de un partido o caudillo.
Significa también, restablecer la fuerza institucional que haga prevalecer la soberanía popular expresada en el “voto ciudadano”, ya que nuestros principios democráticos están plenamente enlazados al sistema de organización republicana. Es importante que nuestras instituciones retomen la capacidad de frenar el comportamiento de dirigentes políticos que operan fuera de la Ley, de establecer sanciones durísimas a todo aquel que irrumpa la voluntad popular expresada en el “voto”.
Es fundamental reconocer que el gobierno del MAS desmanteló la institucionalidad del Estado, comenzando con la violación del Art. 168 de la CPE, y terminando con el desacato a la soberanía popular del “21F” expresado a través del “voto”. Un retroceso que también se expresó en la perforación, manipulación e instrumentalización de los órganos del Poder Legislativo, Judicial y Electoral por parte del Poder Ejecutivo, irrumpiendo la autonomía constitucional de cada una de ellas; además de la desvalorización de la institucionalidad meritocrática que se tenía, profundizando la burocracia estatal ineficiente contratando funcionarios a partir de la afinidad de parentesco, amistad y por militancia político partidario.
En esa perspectiva, es preciso reencaminarse en la restauración del orden institucional del Estado boliviano bajo el sistema republicano; lo cual significa también promover el imperio de la Ley, y el acatamiento irrestricto del “voto ciudadano” por parte de la clase política, como principio básico de la democracia.
LUIS MENESES HERRERA
Politólogo
menluish@gmail.com