¿Qué se espera de Trump?
Los resultados electorales en Estados Unidos reflejan una interacción de factores internos y externos, donde las dinámicas internacionales, en particular las relaciones con China, Rusia, Israel y Ucrania, influyen significativamente en el debate político tanto entre los votantes como en la esfera pública en general. La contienda presidencial no siguió el patrón tradicional, estando dominada por expresidente Donald Trump, quien aprovechó su experiencia en el ámbito internacional durante su mandato (2016-2020) para exponer las diferencias ideológicas y estratégicas con los Demócratas, lo que constituyó a profundizar las divisiones políticas en el país.
En este contexto, es evidente que un gobierno en Estados Unidos, sea republicano o demócrata, cada administración tiene su propia política económica interna. Esto no quiere decir que se pierdan o se difuminen las coordenadas de una relación estructural mutuamente Beneficiosa. Biden fue criticado por manejar el flujo migratorio en la frontera sur y su política de asilo, mientras que Trump apeló a un electorado más conservador con promesas de endurecer las políticas de migración. Los votantes y las comunidades de América Latina en las zonas fronterizas fueron decisivos en estados como Arizona, Nevada y Texas, donde la postura migratoria fue clave para la movilización del voto. Asimismo, los aspectos económicos y de gestión de la pandemia COVID-19.
En términos de política exterior, la invasión rusa de Ucrania y la creciente rivalidad con China pasaron a ser temas de gran interés para los votantes. Biden, que ha encabezado una coalición internacional para apoyar a Ucrania y sancionar a Rusia, recibió tanto elogios y críticas, en especial por el costo de la ayuda militar y económica a Ucrania. El apoyo bipartidista en el Congreso para sancionar a Rusia y enviar asistencia a Ucrania siguió vigente, aunque algunos sectores conservadores, encabezados por figurar como el senador Rand Paul, cuestionaron el alcance de ese apoyo. En el caso de China, las relaciones económicas y las tensiones sobre cuestiones como el comercio, la tecnología y la seguridad nacional también fueron focos de tensión, y ambos candidatos se vieron presionados a adoptar una posición firme. Los resultados mostraron que, aunque la política exterior fue importante, temas como la economía y la seguridad interna tuvieron un impacto mayor en el electorado, con Trump ganando terreno en estados clave por su promesa de "America First" frente a una política exterior intervencionista.
En definitiva, Donald Trump logró una victoria decisiva en las elecciones, obteniendo una sólida mayoría tanto en el Senado, con 53 escaños, como en la Cámara de Representantes, con 214 votos. Además, consolidó su poder en la Suprema Corte de Justicia y se impuso claramente en el Colegio Electoral, obteniendo 312 de los 538 votos, a la vez que ganó también el voto popular, lo que refuerza su legitimidad política y le otorga un mandato amplio.
La influencia de Trump en la escena política es indiscutible, y su victoria ha sido recibida con optimismo por los mercados financieros. A nivel internacional, su liderazgo es reconocido, con líderes mundiales que han expresado su apoyo, Vladimir Putin sugiere una renegociación de la paz en Ucrania sin la participación de este país, Xi Jinping ha extendido una oferta de colaboración y amistad, y el presidente francés, Emmanuel Macron, ha propuesto que Europa asuma una mayor responsabilidad en su propia defensa, subrayando el nuevo panorama geopolítico que se perfila bajo la presidencia de Trump.
FORO
MIGUEL AZURDUY ZURITA
Sociólogo por la Universidad Autónoma Metropolitana (Ciudad de México)
mazurita_60@hotmail.com