Precios elevados y especulación
En los últimos días, principalmente, desde que se conocieron los primeros casos de coronavirus y comenzaron a aplicarse algunas restricciones para prevenir la propagación del virus, los precios de los productos de primera necesidad y de higiene personal se incrementaron en los mercados de la ciudad.
El precio del quintal de arroz, azúcar y harina, por ejemplo, subió entre 20 y 30 bolivianos, dependiendo del mercado y la zona. Pero, los que más se incrementaron son los cítricos. El 100 unidades de limón es comercializado entre 30 y 60 bolivianos, mientras que la naranja se vende entre 60 y 70 bolivianos.
Si bien todavía hay abastecimiento, las ventas bajaron, según versión de los comerciantes.
Las amas de casa protestan cada que van a comprar a algún mercado, pero, lamentablemente, no pueden hacer nada para cambiar esa situación y lo único que les queda es pedir a las autoridades municipales que intervengan y controlen los precios y el abastecimiento para evitar la especulación.
Muy a su estilo, los vendedores le echan la culpa a los intermediarios, quienes, según ellos, son los que ponen los precios de los artículos en los centros de abasto.
En los últimos días, el alcalde José María Leyes ha manifestado que ordenó que la Intendencia realice operativos de control, sin embargo, el panorama sigue siendo el mismo. Al parecer esas acciones no son suficientes para evitar que los comerciantes sigan aprovechándose de la desesperación de los cochabambinos, quienes tratan de aprovisionarse de alimentos ante la sicosis que genera la propagación del COVID-19 y las restricciones nacionales.
Si bien el tema del incremento de precios y la especulación es un fenómeno que se presenta en casi todo el país, las autoridades municipales no pueden permanecer tranquilas. En ese sentido, deben acentuar los controles, destinar más personal y que este sea sostenido.
La especulación y el agio es penado con hasta 10 años de cárcel, pero, al no existir un control estricto y, más bien, al ver cierta tolerancia, los comerciantes de alimentos y artículos de limpieza e higiene siguen vendiendo sin temor a sanciones.
Todos esperan que los controles sean más efectivos, sobre todo ahora que los mercados solo atenderán hasta las 15:00 horas por las restricciones para frenar la propagación del coronavirus. Es momento de asumir un compromiso por el país. Es hora de que todos tomen conciencia y sean protagonistas en la lucha contra el coronavirus.