Opinión Bolivia Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 04 de junio de 2026
  • Actualizado 00:00

Un nuevo atentado contra la economía de las familias

Un nuevo atentado contra la economía de las familias

Ante el desabastecimiento de aceite en el mercado interno, y la elevación en su precio, el Gobierno determinó suspender de forma temporal las exportaciones de este producto hasta que se normalice la venta en el país y se garantice la seguridad alimentaria de las familias.

El Gobierno confirmó que los Productores de la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob) entregan los cupos normales de aceite y que son los intermediarios (mayoristas) los que especulan con este producto de primera necesidad, por lo que el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor realiza controles exhaustivos para evitar que se siga atentando contra la economía y seguridad alimentaria de las familias.

Existe desabastecimiento e incremento en el costo del aceite debido a que personas inescrupulosas ocultan este producto para sacar al mercado de a poco y así justificar un mayor precio; es decir, incrementar sus ganancias a costa de la población.

Tomando en cuenta estos antecedentes, lo que debe hacer el Gobierno es iniciar una lucha frontal contra las personas que ocultan y suben el precio del aceite, con sanciones económicas fuertes y penas de cárcel.

Según datos de las industrias aceiteras, para abastecer al mercado local se requiere solo el 20% del total de la producción, por lo que, definitivamente, son los intermediarios que generan este desabastecimiento “artificioso” con el fin de enriquecerse a costa del bolsillo de la población.

Lo mismo sucede con el dólar. Librecambistas y casas de cambio lucran con el incremento del precio de esta moneda extranjera y el Gobierno no ha hecho lo suficiente para sancionar a quienes ocultan o venden esta divisa a precios prohibitivos.

Retomando lo que ocurre con el aceite, es poco probable que el desabastecimiento y el precio elevado se solucionen con la suspensión de las exportaciones, porque lo más seguro es que los especuladores sigan ocultando este producto y vendiéndolo con el precio elevado. 

Para solucionar este problema, que afecta a miles de familias, las instancias correspondientes tendrán que identificar a los mayoristas que acumulan grandes cantidades de aceite, para decomisarles este producto y procesarlos.

Lo mismo debe aplicarse contra quienes especulan con otros alimentos, con el dólar, con los combustibles, porque solo con sanciones drásticas, los clanes delincuenciales que se dedican a lucrar con la desesperación de la población dejarán de cometer estos delitos.