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  • Diario Digital | jueves, 04 de junio de 2026
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El caso Porongo

El caso Porongo

Lo sucedido en la localidad de Porongo, donde fueron asesinados inmisericordemente dos sargentos de la Policía y un voluntario del Gacip, por un grupo armado irregular integrado por Misael Nállar, boliviano, y un equipo de sicarios nacionales y extranjeros, parece marcar una nueva etapa de la actividad delictual del crimen organizado del narcotráfico y el relacionamiento y participación del Estado boliviano.

Sucedido el hecho, apresado el cabecilla del grupo, la opinión pública se enteró del relacionamiento directo de Nállar con la actividad delictual, se lo vinculó familiarmente con un individuo de alta peligrosidad, que cumple condena en el exterior por el nefando delito. Se afirma que el principal actor de los hechos criminosos es poseedor de una considerable fortuna económica y dado a los lujos estrambóticos en su círculo social, integrado por conocidos mafiosos del hampa internacional. Más allá de ello, salieron a la luz pública, acciones de funcionarios públicos, que pretendían favorecer y encubrir al sindicado principal y a sus cómplices.

Los hechos de Porongo guardan íntima relación con multiplicidad de situaciones similares, que se van reiterando desde décadas pasadas con una secuela de crímenes, vendettas, acumulación de fortunas y vinculación y protección estatal; al extremo tal, que altas autoridades vinculadas con los organismos policiales encargadas de la lucha contra el narcotráfico y conocidas con el denominativo “zares”, por el lugar de preponderancia, acción y mando contra el tráfico de drogas, hoy se hallan condenadas y encarceladas.

De igual modo existen constancias públicas acerca de la actuación de fiscales y jueces cuyas acciones, en múltiples casos, fue de franca ilegalidad y favorecimiento a quienes se hallaban implicados en esa sucia actividad.

La acción política y ciertos partidos no se hallan exentos de su relacionamiento directo con el crimen. En estos días surgen acusaciones acerca del financiamiento que recibió un partido político, por alguien vinculado directamente con el narcotráfico. Por si fuera poco, el actual Gobierno no se cansa en reiterar su aproximación ideológica y política con algunos gobiernos extranjeros, que en esferas de la comunidad jurídica internacional son denominados narco-Estados.

Lo que se haga en el presente en relación al tema determinará nuestro futuro como comunidad política.

TEXTUAL

"Cucho” Jordán Q.

Abogado, docente e  historiador del Derecho

imcorajq@hotmail.com