Día del peatón y ciclovías

Ya son varios años de vigencia del día del peatón en nuestra ciudad, incluso hasta fue reconocido a nivel nacional mediante la declaración de otros departamentos sobre la necesidad de suspender el tránsito de vehículos por el lapso de un día. Sin embargo, ¿qué implica darle importancia al peatón y la bicicleta en cuestión? Es más que una consigna, es más que una actividad económica, es más que una medida de mitigación ambiental. Es una forma de vida diferente a la dinámica urbana que tenemos hoy en nuestra ciudad. Es una forma de entender que la calidad de vida urbana depende de acciones estratégicas que deben implementar las autoridades municipales para mejorar verdaderamente la situación del tráfico vial insalubre, de la contaminación evidente y de la comprensión cabal de la importancia de los espacios públicos. En esencia, el fin último de una práctica como la peatonalización o librar ciclovías al uso de la población es el de transformar el medio en un ambiente de respeto a la naturaleza y las normas mínimas de urbanidad que debemos respetar. A partir de ahora, habrá que pensar, por ejemplo, en recuperar los espacios perdidos por la bicicleta en la dinamia urbana. A partir de ahora se tendrá que implementar una verdadera infraestructura verde que permita hacer más equilibrado el ambiente urbano entre la comodidad de lo transformado y lo natural que recuperar y aprovechar plenamente. A partir de ahora nuestras autoridades municipales en vez de ofertar servicios municipales referidos a la selva de cemento tendrán que ofertar espacios verdes y espacios amigables donde se pueda compartir el día a día de manera amable y sin el ruido estridente de bocinas, equipos de sonido y máquinas que lo único que hacen es menguar la capacidad auditiva de todos los que transitan por las vías. A partir de ahora, los propietarios de vehículos tendrán que pensar en reducir el uso del vehículo propio con el que llegan hasta la puerta de la oficina. A partir de ahora, se tendrá que pensar en cambiar el clima urbano incrementando la humedad ambiental mediante el cultivo de especies vegetales alimenticias o medicinales en cada espacio libre que se tenga en las urbanizaciones o condominios. A partir de ahora, tendrán que acabarse las demandas vecinales de más pavimento y en mi puerta, que es propio de los dirigentes corruptos y serviles. Solo de esa manera transformaremos nuestra realidad y no solo con los días del peatón y la bicicleta que son pocos ante el avance exagerado del consumismo. Es momento de recuperar el entorno predominantemente natural del valle añorado de hace mucho tiempo atrás ¿Por qué no pensar en recuperar la ciudad Jardín de los años 80?

CIUDAD SUSTENTABLE

José Castellón Onofre

Investigador CEPLAG-UMSS

castellononofre@gmail.com