Barbie se vistió de Jimenita
Una niña que llegó de una población alejada nos llenó el corazón de amor y ternura. En un día determinado, la pequeña Jimenita se tomó una foto en una caja de Barbie; con su sencillez y dulzura hizo que las redes explotaran.
Durante estos días me puse a pensar en el mensaje que acompaña la película de Barbie: “Tú puedes ser lo que quieras ser”. La misma frase vino a mi mente cuando vi la foto de Jimena en esa caja de muñecas.
La niña está parada con su delantal y un sombrerito, en el lado derecho lleva su mercadería, las golosinas que vendía durante sus días de vacación escolar. La foto es simple y sencilla, como características del día a día de una niña o un niño.
Esa imagen nos dijo mucho. El mensaje fuerte que nos brinda esa fotografía nos hace pensar en cómo estamos y en lo que realmente importa. Una película hizo despertar muchos ideales y anhelos, mucha gente en el mundo recordó que estamos en este mundo para cumplir nuestras metas y objetivos, que estamos aquí para luchar y enfrentarnos a nuestros peores miedos; que estamos aquí hasta que Dios decida.
Leí muchos comentarios sobre las fotos y los videos de la pequeña Jimenita. La mayoría de la gente se enfocó en lo que representa esa toma fotográfica. De una manera muy educativa se puede comprender que este mundo está lleno de tristezas y desigualdad, sin embargo, este mismo mundo no se puede olvidar que debe mirar el día a día como la observa un pequeño niño.
Barbie fue Jimenita por un momento y no al revés. La muñeca creada y distribuida en el mundo entero por Mattel, tuvo la oportunidad de ser Jimena, una niña que llegó a la ciudad de Cochabamba desde muy lejos y que aprovechó sus días de vacación en el colegio para ayudar a su mamá a trabajar vendiendo golosinas en las calles.
La muñeca Barbie tuvo el honor de ser Jimenita, esta niña que representa a millones en el mundo, niñas que tienen que trabajar desde sus primeros años para ayudar en casa a llevar el pan de cada día.
El trabajo infantil y la presencia de los niños en las calles son dos realidades muy criticadas por todos, sin embargo, más allá de palabras, tenemos que pensar en qué estamos haciendo realmente como sociedad para luchar contra estos males que le quitan la infancia a miles de personas. Barbie fue Jimenita y ella es una niña como tantas, que llegó de una comunidad lejana y nos recordó el principal sentido de la vida. Seamos felices de manera sencilla.
CON LLAJUITA
CLAUDIO ROJAS V.
Periodista y docente universitario
claudiorojasprensa@hotmail.com