A 106 años del nacimiento de Cortázar, el escritor que se enamoró de la lectura desde cama
El extinto argentino, autor de libros como Rayuela y Final de juego, era un amante de los viajes. Cuando era niño, solía enfermarse. Aprovechó las horas de reposo para meterse en la aventura de las letras a los 9 años.
Hoy se conmemoran 106 años del nacimiento del extinto poeta, escritor y cuentista argentino Julio Cortázar, un hombre que dejó su huella en la literatura latinoamericana fantástica a través de obras como Final de juego y Bestiario, entre otras.
Apasionado por los viajes e identificado con la bandera revolucionaria desde adolescente, Cortázar fue distinto desde siempre. Una muestra de ello es que comenzó a zambullirse en los mares de las letras desde los 9 años. Comenzó con Julio Verne y Edgar Allan Poe. Mucho tuvo que ver el tiempo libre con el que contaba, pues era un niño enfermizo y pasaba horas en cama.
Su gusto por los viajes quedó inmortalizado en una misiva que el argentino le escribió al doctor Luis Gagliardi, en 1939. “Siempre he pensado que viajar en un buque de carga, siendo un poco pasajero y otro poco tripulante debe ser algo admirable. Una valija pequeña, un cuaderno, un libro de poemas (Neruda, por ejemplo, que escribe para que se lo lea en alta mar) y nada más".