Sólo el 80% vuelve al seno de su familia

Después del proceso de recuperación de las adolescentes víctimas de violencia sexual, sólo el 80 por ciento logra retornar al seno familiar, el resto no puede hacerlo, porque su agresor continúa en el entorno.



La coordinadora del refugio, Jenny Cazas, explicó que el trabajo integral puede tomar entre tres y seis meses por lo que se requiere un abordaje psicológico y la formación técnica, sobre todo.



“Quiénes no reciben el apoyo de su familia tienen una formación técnica para que en un futuro puedan salir de la Casa y emprender un proyecto de vida”, sostuvo.



Dijo, también, que muchas se recuperan y logran superar esa etapa negra en su vida, aunque las consecuencias son a corto, mediano y largo plazo y se busca trabajar en todas estas etapas.



En peligro



Cazas considera que las adolescentes están en peligro constante toda vez que sus agresores las buscan para evitar que continúen con el proceso penal en su contra, quieren amedrentarles.



Es por esto que requieren de un acompañamiento permanente, pero también porque muchas de ellas sufren de insomnios, pesadillas, son agresivas, otras caen en la sumisión, depresión, tienen tendencias suicidas.



Por su parte, la psicóloga María Elena Bilbao se refirió a la crisis que enfrentan estas adolescentes, en especial, las primeras dos semanas, que son parte de la etapa de asimilar la situación.



Destacó la solidaridad que existe entre las muchachas de la Casa y con el personal de apoyo, donde la familia juega un rol muy importante en la terapia de recuperación.



“Hay consecuencias físicas y psicológicas, estrés post-traumático, reviven constantemente lo sucedido, tienen pesadillas, ideas de fuga, creen que escapando podrán superar esta etapa, les cuesta hablar”, manifestó.



Con la inauguración de las nuevas instalaciones de la Casa de la Adolescente que tiene una capacidad para 25 muchachas entre los 12 y 18 años, la fundación Infante reafirma su compromiso de seguir apoyando a las víctimas que sobrevivieron a la violencia sexual y tuvieron la fortaleza de romper el silencio.