El Paquito ante el desafío de seguir siendo el “profe” y amigo de los niños
27 de agosto de 2008 (22:50 h.)
Mythyl Antezana Terceros
mantezana@opinion.com.bo
Durante 14 años, el policía Aniceto Rodríguez fue la mascota del Organismo Operativo de Tránsito. Paquito, como se conoce a este personaje, fue profesor y amigo de los niños en temas de seguridad vial, pero con la muerte de quien lo caracterizaba, el símbolo de la institución verde olivo corre el riesgo de quedar en el olvido.
Si bien cada unidad policial debe tener a su Paquito para tareas de educación y prevención, son muy pocas las que hacen el esfuerzo para retomar este trabajo de interacción con la población.
Esto se debe, principalmente, a la falta de apoyo económico y el perfil policial que requiere caracterizar a la mascota.
Pese a eso, la Policía está consciente de que necesita al personaje para las tareas de sensibilización con la población, sobre todo porque la institución enfrenta una de las etapas más difíciles de su historia por la intolerancia, violencia y los altos índices de inseguridad ciudadana.
Por los niños
Fue en el Organismo Operativo de Tránsito, que Rodríguez logró su sueño de dar amor a los niños a través de la educación y prevención en temas de seguridad vial con el Paquito.
Sus camaradas recuerdan que nunca quería quitarse el traje, a pesar del calor o frío, lo que fue mortal, porque en diciembre de 2006 tuvo que dejar este trabajo por su enfermedad.
Rodríguez tenía neumonía lo que se complicó con la diabetes, hasta que el 29 de febrero de este año, luego de un largo sufrimiento, dejó de respirar.
En sus 14 años como mascota de la Policía, ser el “profe” y amigo de los niños, más que un trabajo fue un compromiso que asumió Rodríguez con mucha responsabilidad y entrega, todos los días en las calles, ferias y eventos.
Tránsito
Desde hace un año y medio, el policía Richard Quena, es quien tiene el reto de que nadie se olvide de Paquito, sale con varios programas de educación vial en los establecimientos educativos que así lo soliciten.
Para Quena lo bueno es lograr una sonrisa en los niños y sobre todo forjar un camino hacia la educación y prevención, pero también existe el temor de que el traje le provoque algún daño como a su antecesor.
“Al llegar tuve que preparar mi material de trabajo, me hice los semáforos, señales de tránsito, la maqueta y autitos, porque lo anterior se quedó como un recuerdo para la familia de mi camarada Rodríguez”, explicó.
Dijo también que ahora tiene algunas iniciativas como la fabricación de títeres para captar la atención de los espectadores, que son en su mayoría niños, pero también mandar mensajes a través de vídeos a los adolescentes, para lo que requiere recursos económicos.
mantezana@opinion.com.bo
Durante 14 años, el policía Aniceto Rodríguez fue la mascota del Organismo Operativo de Tránsito. Paquito, como se conoce a este personaje, fue profesor y amigo de los niños en temas de seguridad vial, pero con la muerte de quien lo caracterizaba, el símbolo de la institución verde olivo corre el riesgo de quedar en el olvido.
Si bien cada unidad policial debe tener a su Paquito para tareas de educación y prevención, son muy pocas las que hacen el esfuerzo para retomar este trabajo de interacción con la población.
Esto se debe, principalmente, a la falta de apoyo económico y el perfil policial que requiere caracterizar a la mascota.
Pese a eso, la Policía está consciente de que necesita al personaje para las tareas de sensibilización con la población, sobre todo porque la institución enfrenta una de las etapas más difíciles de su historia por la intolerancia, violencia y los altos índices de inseguridad ciudadana.
Por los niños
Fue en el Organismo Operativo de Tránsito, que Rodríguez logró su sueño de dar amor a los niños a través de la educación y prevención en temas de seguridad vial con el Paquito.
Sus camaradas recuerdan que nunca quería quitarse el traje, a pesar del calor o frío, lo que fue mortal, porque en diciembre de 2006 tuvo que dejar este trabajo por su enfermedad.
Rodríguez tenía neumonía lo que se complicó con la diabetes, hasta que el 29 de febrero de este año, luego de un largo sufrimiento, dejó de respirar.
En sus 14 años como mascota de la Policía, ser el “profe” y amigo de los niños, más que un trabajo fue un compromiso que asumió Rodríguez con mucha responsabilidad y entrega, todos los días en las calles, ferias y eventos.
Tránsito
Desde hace un año y medio, el policía Richard Quena, es quien tiene el reto de que nadie se olvide de Paquito, sale con varios programas de educación vial en los establecimientos educativos que así lo soliciten.
Para Quena lo bueno es lograr una sonrisa en los niños y sobre todo forjar un camino hacia la educación y prevención, pero también existe el temor de que el traje le provoque algún daño como a su antecesor.
“Al llegar tuve que preparar mi material de trabajo, me hice los semáforos, señales de tránsito, la maqueta y autitos, porque lo anterior se quedó como un recuerdo para la familia de mi camarada Rodríguez”, explicó.
Dijo también que ahora tiene algunas iniciativas como la fabricación de títeres para captar la atención de los espectadores, que son en su mayoría niños, pero también mandar mensajes a través de vídeos a los adolescentes, para lo que requiere recursos económicos.