Mercurio, el planeta que los científicos creen que no debería existir

Mercurio, uno de los planetas más misteriosos de la galaxia. VADIM SADOVSKI

Sin embargo, al mirar más de cerca, Mercurio es un mundo fascinante e improbable, envuelto en misterio.

Una mirada rápida a Mercurio podría catalogarlo como el planeta más aburrido del Sistema Solar. Su superficie árida tiene pocas características notables, no hay evidencia de agua en su pasado y la escasa atmósfera del planeta es tenue en el mejor de los casos. La probabilidad de encontrar vida entre sus cráteres rasgados es inexistente.

Sin embargo, al mirar más de cerca, Mercurio es un mundo fascinante e improbable, envuelto en misterio.

Los científicos planetarios continúan desconcertados por la mera existencia del planeta más cercano a nuestro Sol. Es pequeñísimo, con 20 veces menos masa que la Tierra y apenas más ancho que Australia. Pero Mercurio es el segundo planeta más denso de nuestro Sistema Solar, después de la Tierra, debido a un gran núcleo metálico que representa la mayoría de su masa.

La órbita de Mercurio -que acaricia de cerca nuestro Sol- también se encuentra en una rara ubicación que los astrónomos no pueden explicar del todo. Esto encaja en una cuestión crucial: no tenemos idea de cómo se formó Mercurio. Hasta donde podemos entender, el planeta simplemente no debería existir.

El misterio de dónde vino Mercurio, cómo se formó y por qué se ve como aparece hoy día es uno de los más grandes del Sistema Solar.

Sin embargo, algunas de estas respuestas podrían estar en el horizonte.

Una misión conjunta de Europa y Japón llamada BepiColombo, lanzada en 2018, va actualmente camino a Mercurio.

La sonda será la primera visita al planeta en más de una década. Cuando entre en órbita - en noviembre 2026, luego de que un problema en uno de los propulsores atrasara su travesía- una de las metas clave será tratar de entender de dónde vino Mercurio.