La alteña Juana, entre las trenzas, las polleras y su pasión por los repuestos y la mecánica
A los 2 años, cuando era apenas una bebé, quedó huérfana. Salió adelante junto a sus tres hermanos. Con lágrimas y nostalgia recuerda sus inicios. "Crecí solita, por eso sé qué es vivir y luchar".
Juana Alave Apaza es una mujer de pollera trabajadora y luchadora. Trabaja en la Tornería Pepe, ubicada en un barrio de El Alto junto a su esposo. A principios de julio, desde las redes sociales, mostró la pasión con la que realiza sus labores y, sobre todo, la paciencia que alimenta. El semanario El Compadre la contactó para que conocer su historia.
El video, que rápidamente se hizo viral, tiene una duración de un minuto. Y solo hasta el viernes 21 obtuvo un millón de visualizaciones. “Hoy hacemos el mantenimiento de rodamiento, de este hermoso búfalo – describió con gracia – para sacar esto tenemos que desayunar”. Así se ganó el corazón de los interfaces, quienes expresaron su admiración.
“La primera vez que veo a una señora mecánica, bravo”, “sigue adelante, colega, eres un ejemplo”, “respetos, madre hermosa, trabajadora, un gran abrazo a la distancia, cuídese, siga adelante”, “me quedé sorprendido con la habilidad de la señora, se nota que sabe lo que hace”, fueron algunos de los comentarios.
El emprendimiento es un taller de muñones que brinda el servicio del mantenimiento del tren delantero de todo tipo de automóviles.
UN INICIO DETERMINADO
A los 2 años, Juana quedó huérfana de madre. Salió adelante junto a sus tres hermanos. Sin embargo, hace tres años, su consanguínea menor falleció. Con lágrimas y nostalgia contó sus inicios. “Yo crecí solita, por eso sé qué es vivir y luchar. Si voy a entrar al fuego, sé cómo voy a salir, desde chiquita aprendí a salir de toda clase de situación. Para mí, nada es difícil”.
A los 18 años, la vida le sonrió, pues conoció a su esposo, José, con quien trabaja hace 30 años. Fruto de este amor nacieron cuatro varones, quienes hoy son el mayor orgullo de la emprendedora y mecánica. “El mayor es profesor, el otro estudia mecánica industrial, el otro está en la carrera de psicología y el otro estudia psicomotricidad. Doy gracias a Dios por bendecirme con mis hijos, soy feliz con ellos. Por ellos me inspiro, en mi hogar hay felicidad, hay un poquito de caída, pero hay que levantarse, también”.
En los 30 años que tiene el emprendimiento, la mujer trabajadora resalta el trabajo de su esposo. “Él significa mucho para mí, doy gracias a su profesión. Y con esa profesión tengo mi casita, he sacado adelante a mis hijos. Yo lo quiero mucho a él”, confiesa con una sonrisa un poco tímida, mirando a su compañero de vida, quien se encontraba trabajando en unos muñones para un coche.
SALIR ADELANTE
En el camino de la familia nombrada hubo momentos buenos y malos. Uno significativo ocurrió en la guerra del gas, entre septiembre y octubre de 2023, cuando todo se paralizó en El Alto. “(…) yo debía al banco. En ese momento hemos caído todo. Yo quería vender la casa, mi esposo me dijo “tenemos que salir adelante”, así nos levantamos”.
Otro hecho crucial fue la pandemia. “Fue complicado para ricos y para los que tenemos más necesidades. Aunque no haya para el pan de cada día igual salimos. Solo tenemos que tener paciencia. Trabajar es salir adelante”, dijo con firmeza.
El emprendimiento se encuentra en la zona Santiago Primero de El Alto. Al número que puede contactarse es al: 71570821.