La Iglesia pide a políticos y cívicos atender con transparencia las demandas sociales
05 de julio de 2008 (19:49 h.)
Los sacerdotes están preocupados por el incremento de los precios de los artículos de primera necesidad, así como también, por las acciones violentas que se dan en el país en los últimos tiempos.
La Iglesia exhorta a los dirigentes políticos, sociales y cívicos atender con honestidad y transparencia las demandas sociales y a contribuir favorablemente a la solución de los problemas que aquejan a todos los bolivianos.
El pronunciamiento se hizo en el marco de la XXIII Asamblea Nacional de Presbíteros Diocesanos y los Obispos que concluyó ayer y del cual participaron más de 140 sacerdotes para analizar, entre otros temas, la relación Estado-Iglesia.
El padre William Ugarte, secretario de hacienda del clero, dio lectura al comunicado de la Asamblea donde destaca que es urgente que todas las autoridades y responsables de los sectores sociales, promuevan en la población boliviana una visión integral de los problemas y procuren la consecución del bien común, apoyados en los valores de la verdad, la justicia, la armonía y la paz.
Asimismo, se considera en este documento que la convivencia pacífica y la estabilidad política que demanda el país, no pueden ser abordadas solamente con discursos, sino con acciones generosas y propuestas concretas que permitan arribar a la unidad y la paz tan deseadas.
“Solicitamos a toda la población boliviana a colaborar desinteresadamente para lograr el reencuentro entre todos los bolivianos y el bienestar de los mismos, ya que los problemas sociales no se resuelven sólo administrando políticamente la coyuntura sino que hace falta una reflexión seria y responsable sobre las causas que la provocan, mediante una oportuna y adecuada participación de todos los sectores sociales”, dice la misiva.
Preocupación
Los sacerdotes diocesanos se sienten preocupados por la compleja realidad por la que atraviesa la Patria, donde acontecen situaciones como la pobreza generalizada, la incertidumbre del futuro de muchos bolivianos, la fragmentación de la unidad del país, la violencia verbal y moral de algunos dirigentes políticos y cívicos, la ilegalidad reinante en los ámbitos políticos y sociales.
Por otro lado, observa el aumento del costo de la canasta familiar que afecta de sobremanera a las familias de escasos recursos económicos, la violencia como camino de la resolución de problemas sociales, los deshonestos cálculos políticos que juegan con las necesidades y aspiraciones humanas, la instrumentalización de los grupos sociales con recursos de presión y las actitudes ideologizadas que invitan a extender el laicismo (la independencia de la autoridad de los organismos religiosos).
Compromiso
Finalmente los pastores de la Iglesia reafirmaron su compromiso pastoral y vocación de servicio a toda la comunidad boliviana para seguir comunicando la vida de Jesús.
“Nos lastiman profundamente las condiciones de vida de muchas familias abandonadas, excluidas e ignoradas en su miseria y su dolor que contradicen al proyecto del Padre y nos interpelan a un mayor compromiso a favor de la cultura de la vida, de la justicia social, de los derechos humanos y de la paz social”, refieren en el documento.
La Iglesia exhorta a los dirigentes políticos, sociales y cívicos atender con honestidad y transparencia las demandas sociales y a contribuir favorablemente a la solución de los problemas que aquejan a todos los bolivianos.
El pronunciamiento se hizo en el marco de la XXIII Asamblea Nacional de Presbíteros Diocesanos y los Obispos que concluyó ayer y del cual participaron más de 140 sacerdotes para analizar, entre otros temas, la relación Estado-Iglesia.
El padre William Ugarte, secretario de hacienda del clero, dio lectura al comunicado de la Asamblea donde destaca que es urgente que todas las autoridades y responsables de los sectores sociales, promuevan en la población boliviana una visión integral de los problemas y procuren la consecución del bien común, apoyados en los valores de la verdad, la justicia, la armonía y la paz.
Asimismo, se considera en este documento que la convivencia pacífica y la estabilidad política que demanda el país, no pueden ser abordadas solamente con discursos, sino con acciones generosas y propuestas concretas que permitan arribar a la unidad y la paz tan deseadas.
“Solicitamos a toda la población boliviana a colaborar desinteresadamente para lograr el reencuentro entre todos los bolivianos y el bienestar de los mismos, ya que los problemas sociales no se resuelven sólo administrando políticamente la coyuntura sino que hace falta una reflexión seria y responsable sobre las causas que la provocan, mediante una oportuna y adecuada participación de todos los sectores sociales”, dice la misiva.
Preocupación
Los sacerdotes diocesanos se sienten preocupados por la compleja realidad por la que atraviesa la Patria, donde acontecen situaciones como la pobreza generalizada, la incertidumbre del futuro de muchos bolivianos, la fragmentación de la unidad del país, la violencia verbal y moral de algunos dirigentes políticos y cívicos, la ilegalidad reinante en los ámbitos políticos y sociales.
Por otro lado, observa el aumento del costo de la canasta familiar que afecta de sobremanera a las familias de escasos recursos económicos, la violencia como camino de la resolución de problemas sociales, los deshonestos cálculos políticos que juegan con las necesidades y aspiraciones humanas, la instrumentalización de los grupos sociales con recursos de presión y las actitudes ideologizadas que invitan a extender el laicismo (la independencia de la autoridad de los organismos religiosos).
Compromiso
Finalmente los pastores de la Iglesia reafirmaron su compromiso pastoral y vocación de servicio a toda la comunidad boliviana para seguir comunicando la vida de Jesús.
“Nos lastiman profundamente las condiciones de vida de muchas familias abandonadas, excluidas e ignoradas en su miseria y su dolor que contradicen al proyecto del Padre y nos interpelan a un mayor compromiso a favor de la cultura de la vida, de la justicia social, de los derechos humanos y de la paz social”, refieren en el documento.