Comunarios de Ivirgarzama golpean a policías y a fiscal
08 de julio de 2008 (21:00 h.)
Un contingente policial de Umopar tuvo que dispersar a trescientos comunarios de Ivirgarzama liderados por dirigentes del Sindicato de Mototaxistas, que tomaron como rehenes a dos policías el lunes y los llevaron hacia Senda 6 con el fin de lincharlos, presumiblemente. Los comunarios agredieron en total a tres policías y a una fiscal.
De acuerdo al relato de una fuente extraoficial en Ivirgarzama, el domingo en la noche un policía de Umopar identificado como Waldo Huayta salió de su servicio y tomó los servicios de un mototaxista. En el trayecto tuvieron un altercado por el cobro del servicio, que derivó en un enfrentamiento físico y la moto resultó con algunos daños. Ambos habrían solucionado el problema y el uniformado se comprometió a resarcir los daños.
Sin embargo, el mototaxista acudió a su sindicato, les contó lo ocurrido pero habría acusado al policía de haber intentado atracarlo. El lunes a las 17:00 horas, luego de una asamblea, los mototaxistas acudieron a la Felcc de Ivirgarzama, para sacar por la fuerza al policía Waldo Huayta, pero al no hallarlo porque el mismo resolvió su problema día antes, se enfurecieron y tomaron como rehenes a los policías Marco Antonio Blacutt y Florencio Rafael Arce que estaban de servicio. Les arrebataron un arma de fuego 9 milímetros y una motocicleta de la institución.
Los golpearon a puñetes y patadas, los retuvieron por más de una hora y luego decidieron llevarlos a Senda 6, con el fin de acabar con sus vidas. Un contingente de Umopar, salió a dispersar a los comunarios y logró rescatar a los policías. El jefe policial Sergio Luizaga y una fiscal que intentó evitar el extremo, también fueron agredidos. La fuente, sostuvo que el Chapare es una “tierra de nadie”, en la que el irrespeto a las autoridades y los linchamientos son moneda común.
Es inolvidable lo ocurrido el 2 de mayo de 2007, cuando 12 policías de Diprove que cumplían su labor, fueron torturados, robados, desnudados y estuvieron a punto de ser linchados por una turba alentada por cinco dirigentes cocaleros identificados, contra los que se inició un proceso de investigación en el Ministerio Público, que ni siquiera logró recuperar las radios, computadoras con información confidencial y armas que les robaron en aquella ocasión.
De acuerdo al relato de una fuente extraoficial en Ivirgarzama, el domingo en la noche un policía de Umopar identificado como Waldo Huayta salió de su servicio y tomó los servicios de un mototaxista. En el trayecto tuvieron un altercado por el cobro del servicio, que derivó en un enfrentamiento físico y la moto resultó con algunos daños. Ambos habrían solucionado el problema y el uniformado se comprometió a resarcir los daños.
Sin embargo, el mototaxista acudió a su sindicato, les contó lo ocurrido pero habría acusado al policía de haber intentado atracarlo. El lunes a las 17:00 horas, luego de una asamblea, los mototaxistas acudieron a la Felcc de Ivirgarzama, para sacar por la fuerza al policía Waldo Huayta, pero al no hallarlo porque el mismo resolvió su problema día antes, se enfurecieron y tomaron como rehenes a los policías Marco Antonio Blacutt y Florencio Rafael Arce que estaban de servicio. Les arrebataron un arma de fuego 9 milímetros y una motocicleta de la institución.
Los golpearon a puñetes y patadas, los retuvieron por más de una hora y luego decidieron llevarlos a Senda 6, con el fin de acabar con sus vidas. Un contingente de Umopar, salió a dispersar a los comunarios y logró rescatar a los policías. El jefe policial Sergio Luizaga y una fiscal que intentó evitar el extremo, también fueron agredidos. La fuente, sostuvo que el Chapare es una “tierra de nadie”, en la que el irrespeto a las autoridades y los linchamientos son moneda común.
Es inolvidable lo ocurrido el 2 de mayo de 2007, cuando 12 policías de Diprove que cumplían su labor, fueron torturados, robados, desnudados y estuvieron a punto de ser linchados por una turba alentada por cinco dirigentes cocaleros identificados, contra los que se inició un proceso de investigación en el Ministerio Público, que ni siquiera logró recuperar las radios, computadoras con información confidencial y armas que les robaron en aquella ocasión.