Cada vez más niños a temprana edad se incorporan al mercado laboral

Está sentado en el césped de la plaza 14 de Septiembre, son las 11:45 horas y descansa unos minutos mientras espera algún cliente para limpiarle los zapatos. Es José, un menor de trece años que se dedica a lustrar los zapatos. A su lado hay otros niños que también están en la misma condición. Juguetean y bromean sin dejar sus cajas donde tienen todo lo necesario para trabajar.

De pronto se acerca una persona, “le lustro los zapatos”, pregunta afanado, mientras que sus compañeros también pretenden ganarle al cliente; sin embargo, José se “aviva” y logra ganar la voluntad del joven que busca limpiar sus zapatos.

Se acerca rápidamente y saca todo lo necesario para cumplir con el trabajo y dejar los calzados del cliente brillando. Mientras lustra comenta que tiene cuatro hermanos y con lo que gana ayuda a mantenerlos.

“Hace cinco años que me dedico a lustrar zapatos, primero deambulaba por las calles y no tenía lugar fijo, ahora trabajo en la Plaza Principal y nadie me molesta”, comenta el adolescente.

Su jornada laboral comienza a las 7:30 de la mañana y se prolonga hasta las 18:00 horas, se alimenta en la calle y sólo por la noche está en su casa con su familia. Trabaja de lunes a sábado y gana un promedio de 50 bolivianos al día.

José se vio obligado a dejar la escuela, porque el tiempo no le alcanzaba, primero están las responsabilidades laborales.

“Me gustaría que las cosas cambien, que pueda estudiar y hacer una vida normal, pero no puedo. Ojalá que las autoridades piensen un poco en los niños que trabajamos y hagan algo para que cambie esa situación”, manifiesta mientras termina de lustrar los zapatos y los deja completamente impecables. Cobra 1.50 bolivianos, recoge todo y se marcha en busca de otra persona que necesite sus servicios.

José es el reflejo de miles de menores que, a diario, trabajan en Cochabamba y Bolivia.



El 10 por ciento de niños trabaja

Un estudio realizado por UNICEF, señala que el diez por ciento de niños que tienen entre siete y trece años trabajan, esa situación se presenta en países pobres y en vías de desarrollo.

Existen muchas razones para que los menores trabajen, la principal es la pobreza, ya que la necesidad de alimentarse y sobrevivir empuja a los padres a iniciar en el mundo laboral a sus hijos.

En muchos de los casos, los menores comienzan a trabajar ayudando a sus padres en determinadas actividades, luego paulatinamente van asumiendo la responsabilidad de trabajar solos y llevar un aporte económico para sostener a la familia.



De todo

No es raro ver a menores vendiendo de todo en las calles de la ciudad, así como también realizan una variedad de actividades. Muchos son ayudantes de albañil, ayudan a las amas de casa a llevar sus compras a cambio de algunas monedas.

Limpian vidrios y lavan carros, son voceadores, vender verduras, lustran zapatos, cocinan, en fin, hacen de todo para ganarse la vida y apoyar a sus familias.

Cada vez son más los niños que se enrolan en el mundo laboral; sin embargo, son explotados porque no les pagan un salario justo y tampoco tienen condiciones adecuadas para trabajar.



Leyes

La directora de Defensa del Niño Internacional (DNI), Nancy Tames, dijo que es difícil sino imposible que en Bolivia se erradique el trabajo infantil; sin embargo, es necesario que se tengan políticas claras para protegerlos y eso pasa por modificar las normas legales vigentes en esa temática.

Actualmente, la Ley Laboral sólo habla de menores que pueden trabajar y que deben tener más de 15 años, pero la realidad es completamente diferente, porque hay menores de seis años para arriba que están realizando alguna tarea para ganarse la vida.