11 de enero: Caso Urresti en vía de extinción a pesar de existir indicios y sospechosos

Técnicamente, hoy lunes se extingue la causa legal del linchamiento de Christian Urresti ocurrido en medio de los luctuosos enfrentamientos del 11 de enero de 2007. La familia no ha sido notificada por el juzgado que conoce el caso y más bien presentó memoriales solicitando que se lleve adelante el desfile identificativo que por resolución de una jueza se suspendió hace unas semanas y que podría servir para identificar a uno de los asesinos del adolescente.

Hace unos días dos personas fueron notificadas para participar de un desfile identificativo como posibles sospechosas de haber participado del crimen de Urresti. Ambas se presentaron en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), pero la actuación no se llevó a cabo por dos razones. La primera “porque la jueza emitió una resolución disponiendo la suspensión del desfile identificativo argumentando que la citación de uno de los sospechosos mellaba su dignidad, no entendemos a qué se refiere si es un sospechoso”, sostuvo Blanca de Urresti.

Otra razón para la suspensión del acto legal fue que el principal testigo no pudo llegar por mal tiempo en su ciudad de origen. Sin embargo, el testigo arribó a Cochabamba al día siguiente y se quedó varios más esperando que la fiscal señale de oficio una nueva fecha para el desfile, pero el Ministerio Público no cumplió con su obligación. El testigo tuvo que volver a su tierra advirtiendo que está dispuesto a venir cuando se lo convoque.

“Ese día yo llamé al investigador y éste me dijo que se había suspendido el desfile por resolución de la jueza, ya no me presenté en la Felcc por eso, pero me molestó que hubieran puesto en el acta que extrañaron mi ausencia y la de mi abogado, como si no tuviéramos interés, cuando fue el investigador el que me avisó de la suspensión y no debería extrañarles nada”, comentó Blanca de Urresti.

La madre del adolescente muerto dijo que presentó tres memoriales a los que no ha tenido respuesta del Ministerio Público. “Uno antes de Navidad, otro hace unas dos semanas y el último el viernes 8 de enero, pidiendo se señale una nueva fecha para el desfile identificativo porque no pueden coartar el derecho de acceso a la justicia y un desfile es un acto previsto por ley, no me interesa mellar la dignidad de nadie, puede ser un desfile a medianoche y sin presencia de periodistas, sólo quiero justicia, eso no me lo pueden negar”, añadió.

El abogado de la familia, Daniel Humérez, dijo que no cree que la jueza dictamine la extinción de la causa legal de Urresti sabiendo que queda pendiente un desfile identificativo. “Eso sería demasiado sospechoso, existen actuaciones mínimas que no se han cumplido y cerrar el caso así sería vulnerar el derecho de acceso a la justicia de mi cliente”, señaló.

La investigación policial y fiscal no ha logrado identificar ni imputar ni a uno solo de sus victimarios, a pesar de que existen sospechosos y testigos. Dos médicos, una enfermera, un abogado y dos ciudadanos benianos son los testigos del hecho delictivo, pues el joven Urresti fue arrancado de sus manos por un grupo de personas, cuando los profesionales intentaban llevarlo a la Clínica San Vicente por un brutal golpe recibido en la cabeza. El grupo delincuencial golpeó al joven y lo estranguló. Cuatro de los testigos también fueron agredidos y recibieron hasta 80 puntos en la cabeza.

Estos testigos brindaron una declaración policial y algunos hicieron retratos hablados de los sospechosos pero ninguno de ellos fue convocado por la Fiscalía para ampliar sus declaraciones e identificar a los asesinos. Los identikits fueron guardados durante 10 meses hasta que OPINIÓN y otro medio escrito los dio a conocer. Al año, el caso fue cerrado por la fiscal Lilian Ferrufino con muy pocos avances y reabierto después por una comisión de fiscales formada por la misma fiscal Ferrufino, Mauricio Julio y Ximena Carvallo ante la aparición de algunos indicios.

Las copias de las declaraciones iniciales de los testigos fueron publicadas el año 2009 y fueron revelando detalles no tomados en cuenta por la Fiscalía. Un policía que trabajó en Inteligencia el año 2007 y otro ciudadano, se convirtieron en posibles sospechosos del crimen.