La tecnología 5G, un salto estigmatizado que dará paso a una “ciudad inteligente”
La ingeniera en telecomunicaciones Mayden Llorenty Rodríguez asegura que la “conspiración” que relaciona a las ondas electromagnéticas con el coronavirus no tiene evidencia científica. Considera que dicho avance es necesario, aunque prevé que en Bolivia podría postergarse debido al contexto crítico.
Varias son las publicaciones que se abren paso en las redes sociales y que tienen por objeto oponerse rotundamente a la expansión de la tecnología de telecomunicaciones 5G (quinta generación) en todas las latitudes del mundo. Es más. Recientemente, se viralizó un video en el que aparece un hombre que se presenta como doctor y que condena la implementación de dicho avance por una supuesta relación directa con el nuevo coronavirus.
La ingeniera en telecomunicaciones boliviana Mayden Llorenty Rodríguez, docente del Tecnológico Boliviano Alemán (TECBA), asume ese tipo de versiones como parte de “teorías conspirativas” carentes de información y fundamento que tienden a generar alarma en la sociedad, temerosa siempre ante hechos que guarden relación con las ondas electromagnéticas.
La experta en el área está convencida de que su incorporación es necesaria: “Desde 2013 asumieron que debían ampliar el uso del ancho de banda. Analizaron que la 4G ya no abarcaría todos los dispositivos que en el presente se están conectando a la red. Por ello, se decidió implementar la 5G, con nuevas frecuencias que anteriormente no fueron usadas, pero aun así se encuentran dentro del rango de frecuencias que son seguras para la salud”.
La docente explica que responde a una conducta reiterada el hecho de que la población se asuste ante cambios tecnológicos, sobre todo cuando se habla de ondas electromagnéticas vinculadas claramente con la radiación. Sin embargo, según su percepción, las personas suelen olvidar que la vida diaria se desarrolla en este contexto. Celulares, televisores y todos los dispositivos electrónicos funcionan a través de este mecanismo. “Cada vez que sale una nueva tecnología en cuestión de redes inalámbricas se genera un panorama de alarma. Piensan que el uso de ondas electromagnéticas produce daño en la salud porque creen que está relacionado con la creación de células cancerígenas, lo cual fue descartado a medida de que va transcurriendo el tiempo. Se hicieron bastantes estudios. Hablamos de más de 21 mil investigaciones para ver si este tipo de ondas causaba perjuicio. Hasta el dia de hoy no hay algo que confirme que, efectivamente, provoque daño. No se dan cuenta de que estamos rodeados de ondas”.
En su artículo “¿Nos está matando la tecnología 5G?”, Raúl Benet, consultor mexicano experto en comunicación socioambiental, afirma: “La tecnología 5G sería, en términos generales, ligeramente más riesgosa que la 4G o 3G y que el radio FM, pero millones de veces por debajo del rango ionizante. La pantalla que estás viendo emite en frecuencias muy superiores a la 5G”.
Consultada la ingeniera en telecomunicaciones sobre la necesidad de que Bolivia adopte esta nueva propuesta, Llorenty Rodríguez responde un sí rotundo, teniendo en cuenta que los dispositivos electrónicos son cada vez más numerosos y ello repercute en la saturación de las redes. Hay una salvedad: habrá que innovar, también, con equipos que sean capaces de alinearse con el 5G y esto no será sencillo en un contexto de crisis económica general.
“Nadie va a poder vivir sin un dispositivo conectado a internet, sin un smart de cualquier. Siempre va a aparecer nueva tecnología que tendrá que conectarse para manejarla de manera remota”. Y sobre las bondades de la innovación, argumenta: “Hay un crecimiento del ancho de banda del 100% a comparación del 4G. También es posible evidenciar una respuesta inmediata de los equipos a través de la transmisión de señales; la latencia se disminuye a un milisegundo en la respuesta. Hablamos que es unas 26 veces más veloz de lo que procesa el 4G y, además de eso, unas 250 veces más rápido de lo que nosotros podemos procesar una información visual. Hay un gran salto en la parte técnica, en la mejora de la latencia y en el ancho de banda”.
Todos estos componentes ligados a la tecnología en puerta harán posible pensar en el concepto de una “ciudad inteligente”, en la que “estarán conectados un montón de sensores”.
Sobre la llegada del 5G al país, la docente advierte que, dadas las condiciones actuales, podrá haber un retraso en la propuesta, considerando que de nada servirá implementar el avance si los usuarios no estarán con las posibilidades de acceder a él. De todos modos, Llorenty Rodríguez supo que tanto ENTEL como Tigo son dos de las empresas que contemplan el proyecto.