Personas con síndrome de Down tienen menos riesgo de cáncer
04 de enero de 2008 (19:08 h.)
Madrid/Elmundo.es
Desde hace décadas se estudia por qué las personas con sÃndrome de Down tienen menos riesgo de desarrollar un tumor que el resto de la población, aunque hasta ahora no estaban muy claros los mecanismos que les conferÃan esta curiosa protección. Un trabajo con ratones que esta semana publica la revista ´Nature´ podrÃa explicar esta paradoja de la trisomÃa del cromosoma 21.
Las personas con sÃndrome de Down tienen tres copias del cromosoma 21 en lugar de las dos que normalmente hereda cada individuo de sus progenitores. Una investigación con ratones dirigida por Thomas Sussan, de la Universidad Johns Hopkins (en Baltimore, EEUU), ha empleado varios modelos de roedores para tratar de descubrir en el laboratorio cómo puede proteger a estas personas su copia extra del cromosoma 21.
Y parece ser que la respuesta a está en el gen Ets2 (que produce una proteÃna del mismo nombre), ubicado esta región del genoma, y que actuarÃa como un protector antitumoral. Al tener una copia extra del 21, estos individuos tienen a su vez copias extra de todos los genes que hay en este cromosoma asà como de las proteÃnas que estos producen; entre ellas la que podrÃa protegerles del cáncer.
"En la facultad de Medicina, en 1953 nos decÃan que la gente que tenÃa sÃndrome de Down no sufrÃa cáncer, pero se pensaba que era porque no vivÃan lo suficiente para ello", explica el doctor Judah Folkman, premio PrÃncipe de Asturias en el año 2004 y uno de los principales investigadores sobre el cáncer en EEUU, sin implicación directa en este estudio. "Pero hoy en dÃa pueden alcanzar una esperanza de vida de 70 años y su tasa tumoral sigue siendo muy reducida", señala.
Para llegar a sus conclusiones, los investigadores trabajaron con un modelo de roedor que generalmente se emplea en el laboratorio para estudiar el sÃndrome de Down porque imita genéticamente la enfermedad humana y también con otro animal diseñado para ´imitar´ el cáncer de colon en pacientes.
Al combinar ambas posibilidades genéticas, los cientÃficos descubrieron que los animales con sÃndrome de Down tenÃan menos tumores intestinales que el resto de ejemplares y, además, cuando los desarrollaban eran de menor tamaño.
Mediante diversas manipulaciones genéticas, y centrándose en un grupo de sólo 33 genes, los autores del trabajo fueron a dar con Ets2, el principal responsable de la protección que experimentaban los roedores afectados por la trisomÃa.
Desde hace décadas se estudia por qué las personas con sÃndrome de Down tienen menos riesgo de desarrollar un tumor que el resto de la población, aunque hasta ahora no estaban muy claros los mecanismos que les conferÃan esta curiosa protección. Un trabajo con ratones que esta semana publica la revista ´Nature´ podrÃa explicar esta paradoja de la trisomÃa del cromosoma 21.
Las personas con sÃndrome de Down tienen tres copias del cromosoma 21 en lugar de las dos que normalmente hereda cada individuo de sus progenitores. Una investigación con ratones dirigida por Thomas Sussan, de la Universidad Johns Hopkins (en Baltimore, EEUU), ha empleado varios modelos de roedores para tratar de descubrir en el laboratorio cómo puede proteger a estas personas su copia extra del cromosoma 21.
Y parece ser que la respuesta a está en el gen Ets2 (que produce una proteÃna del mismo nombre), ubicado esta región del genoma, y que actuarÃa como un protector antitumoral. Al tener una copia extra del 21, estos individuos tienen a su vez copias extra de todos los genes que hay en este cromosoma asà como de las proteÃnas que estos producen; entre ellas la que podrÃa protegerles del cáncer.
"En la facultad de Medicina, en 1953 nos decÃan que la gente que tenÃa sÃndrome de Down no sufrÃa cáncer, pero se pensaba que era porque no vivÃan lo suficiente para ello", explica el doctor Judah Folkman, premio PrÃncipe de Asturias en el año 2004 y uno de los principales investigadores sobre el cáncer en EEUU, sin implicación directa en este estudio. "Pero hoy en dÃa pueden alcanzar una esperanza de vida de 70 años y su tasa tumoral sigue siendo muy reducida", señala.
Para llegar a sus conclusiones, los investigadores trabajaron con un modelo de roedor que generalmente se emplea en el laboratorio para estudiar el sÃndrome de Down porque imita genéticamente la enfermedad humana y también con otro animal diseñado para ´imitar´ el cáncer de colon en pacientes.
Al combinar ambas posibilidades genéticas, los cientÃficos descubrieron que los animales con sÃndrome de Down tenÃan menos tumores intestinales que el resto de ejemplares y, además, cuando los desarrollaban eran de menor tamaño.
Mediante diversas manipulaciones genéticas, y centrándose en un grupo de sólo 33 genes, los autores del trabajo fueron a dar con Ets2, el principal responsable de la protección que experimentaban los roedores afectados por la trisomÃa.