Morales insiste en que Iglesia convoque al diálogo pero ésta no logra avances

El presidente de Bolivia, Evo Morales, insistió ayer en que la Iglesia católica debe convocar al diálogo con la oposición para resolver la crisis del país, aunque los obispos, en dos semanas, no han logrado avances para abrir la negociación.

La petición fue realizada por Morales en la ciudad de Potosí, tras la reunión que celebró horas antes con el enviado de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ex canciller argentino Dante Caputo, que también explora la posibilidad de mediar en el conflicto.

Caputo se reunió además con el presidente del Senado, el opositor Oscar Ortiz, y el de la Corte Nacional Electoral (CNE), José Luis Exeni, y mañana tiene previstas entrevistas con los líderes opositores afincados en la ciudad oriental de Santa Cruz.

El presidente Morales está preocupado por el avance que tiene en esa región la organización del referendo sobre su estatuto autonómico, pese a que la consulta ha sido declarada ilegal por el Congreso Nacional y la CNE.

Morales dijo que si el cardenal Julio Terrazas, la máxima autoridad de la Iglesia católica en Bolivia, ve "problemas serios" o signos de "muerte" como sostuvo el prelado en una reciente homilía, debe convocar al diálogo con la oposición.

El mandatario insistió en que no tiene "ningún miedo" a la mediación de la Iglesia o de la comunidad internacional y agregó que, si finalmente, no hay entendimiento debe ser "el pueblo" el que decida con su voto las "transformaciones profundas" del país.



"No hay avances"



El portavoz del cardenal Terrazas, Marcial Chupinagua, dijo ayer a Efe que "no hay avances" en la posibilidad de abrir el diálogo, ni información sobre las gestiones que realizan los obispos.

En declaraciones publicadas ayer en la prensa local, Chupinagua opinó además que la Iglesia tampoco ve "muestras de interés, desprendimiento y voluntad de dialogar" entre las partes, y evaluará esa situación en una reunión de obispos a celebrar en próximos días.

De su parte, el ministro de Exteriores, David Choquehuanca, confirmó que trabaja con "países vecinos y amigos" para que también envíen misiones a Bolivia e intenten "persuadir, especialmente a la oposición" de ir al diálogo para evitar un enfrentamiento.

"Lo que está en discusión es la unidad del país y la legalidad", dijo en una rueda de prensa, en la que remarcó que el referendo autonomista de Santa Cruz "está fuera de toda norma vigente".

Según el ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, el fin de semana visitarán Bolivia delegados de varios países que se reunirán también con el presidente Morales porque, para el Ejecutivo, "la prioridad es encontrar soluciones a través del diálogo".

El Ministro eludió, en declaraciones a los periodistas, pronunciarse sobre si el Ejecutivo estudia declarar el estado de sitio en Santa Cruz para frenar el referendo e insistió en que la prioridad del Gobierno es el diálogo.

Rada también calificó de "absolutamente falsa" la denuncia de un diputado opositor en el sentido de que el Gobierno planea usar militares venezolanos para intervenir en Santa Cruz antes del 4 de mayo. (La Paz/EFE)