Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de septiembre de 2021
  • Actualizado 13:48

Youngism, el rechazo laboral por ser joven

Muchos empleadores desconfían de las capacidades que puedan tener los jóvenes. Afecta más a mujeres que a hombres.

Youngism, el rechazo laboral por ser joven. POOLIA
Youngism, el rechazo laboral por ser joven. POOLIA
Youngism, el rechazo laboral por ser joven

La discriminación laboral por edad no solo afecta a las personas mayores. 

Cuando tenía 22 años, Priscilla Bonzi terminó su pasantía en una embajada en Washington D.C, Estados Unidos. Postuló a un trabajo y no lo consiguió, algo que podría parecer completamente normal. Sin embargo, cuando preguntó por qué no la escogieron, la respuesta la descolocó: "Me dijeron que era demasiado joven para el empleo. No esperaba que     mi edad fuera la causa de la decisión",  dice Bonzi.

Ahora trabaja en Nueva York como asesora en una firma internacional de asuntos legales y esa mala experiencia quedó en el pasado. Pero, muchos jóvenes experimentan situaciones similares.

Así le pasó a la estudiante universitaria de 19 años Nadirah Hussein en su trabajo en Londres. "Cuando conversaba con mis colegas quedaban impactados cuando les decía mi edad y a veces le restaban importancia a las cosas que he logrado o me trataban como si tuviera menos años, pese a que soy una persona adulta. Sentía que me trataban como a una niña pequeña. Era difícil que me tomaran en serio", explica.

Esta práctica discriminatoria conocida como youngism (una palabra en inglés que se refiere a la discriminación laboral por ser joven) pareciera estar más extendida ahora que en el pasado.

CÓMO IDENTIFICAR RECHAZO

Aunque es difícil tener la certeza de que no te han dado el trabajo porque te consideran muy joven, es posible inferirlo cuando no hay razones sólidas para sustentar el rechazo.

Elizabeth Houghton, consultora en desarrollo laboral, especializada en asesorar a personas menores de 35 años en distintas partes del mundo, cuenta que muchos de sus clientes suelen poner el tema sobre la mesa.

"Si tienes todas las capacidades requeridas por el trabajo y puedes demostrar que las has puesto en práctica, y aún así te dicen que no tienes suficiente experiencia, yo diría que esa es una decisión basada en tu edad y no en lo que realmente puedes hacer, salvo que te den razones y ejemplos concretos para argumentar que no eres la persona adecuada".

Al tema de la edad se suma otro elemento: la discriminación de género. "Yo diría que afecta más a las mujeres que a los hombres", dice Houghton.

Desde su perspectiva, una de las cosas que juegan en contra de la contratación de mujeres jóvenes, es que es probable que en algún momento tengan hijos. 

UNA PRÁCTICA MÁS ACEPTADA

Aunque la discriminación por edad ha afectado tradicionalmente a las personas mayores, la tendencia contraria que afecta a los más jóvenes suele ser una práctica más aceptada, señala Lauren Rikleen, consultora que trabaja con empresas para crear ambientes laborales más inclusivos.

"Es un tema del que no hablamos lo suficiente", dice Rikleen. Y como pareciera ser un problema que no existe, se hace aún más difícil               combatirlo.

Aunque siempre ha existido un cierto nivel de sesgo contra los más jóvenes en distintas generaciones, la experta cree que esta práctica es más común ahora que antes.

MANTENER LA CONFIANZA

"La gente siempre habla de conseguir un equilibrio entre el trabajo y la vida personal de una manera más holística y saludable de la visión que tenían generaciones anteriores", sostiene Rikleen.

En ese sentido, agrega, "la mayor contribución que han hecho los jóvenes al lugar laboral es un cambio fundamental en las prioridades". Pero, frente a los ojos de algunos empleadores, el hecho de que ellos no estén dispuestos a "sacrificarlo todo" por el trabajo, es una actitud poco bienvenida.

"La gente ve a los adultos jóvenes de hoy de una manera positiva y negativa al mismo tiempo", explica Michael North, profesor de Administración en la Universidad de Nueva York.

En el lado positivo, consideran que la nueva generación tiene más habilidades para resolver desafíos. Los ven más ambiciosos, más inteligentes, más tecnológicos.

Pero la otra cara de la moneda es que los perciben como desagradecidos, irrespetuosos o más radicales.

Expertos sugieren a los postulantes jóvenes a un empleo que sean muy claros en enfatizar lo que han hecho, moviendo la entrevista hacia un lugar donde puedan destacar esa experiencia. 

Y lo más importante, dice Elizabeth Houghton: "si tienes experiencia, no permitas que la discriminación afecte tu autoconfianza".