Trastorno bipolar y adicciones
Parte 2
Otra característica en la etapa de manía es que el paciente se siente muy atractivo para los demás y trata de ser muy sociable participando de actividades y eventos, donde puede llegar a tener comportamientos de mucha actividad sexual como también malinterpretar que las personas pueden estar enamorados o interesados en el paciente.
Por último, vemos que, en la etapa de la manía, el paciente se muestra megalomaníaco, es decir, con la creencia de ser alguien muy importante en el mundo, tener el ego exageradamente elevadísimo, etc.
En contra parte, la etapa de depresión se caracteriza justamente por eso, por un ciclo de síntomas propios, como desanimo total, falta de motivación, sentimiento de culpa, autoestima baja, tristeza, pensamientos de desvalorización, etc. En estos episodios, la persona o queda tomado por la depresión o a veces trata de luchar por salir de esta, pero sin ningún éxito. A diferencia de la etapa de la manía donde la persona presenta megalomanía, en la depresión ocurre todo lo contrario, se siente inútil, la peor basura del mundo, etc.
Hasta aquí he hecho un breve resumen sobre lo que es el trastorno bipolar, pero entonces, ¿cómo entendemos la relación que pueda haber con el consumo de drogas? Eso es lo que explicaré a continuación.
Como ya mencioné anteriormente, es importante en primera instancia analizar cómo el paciente con trastorno bipolar vive su enfermedad más allá de su diagnóstico o si consume drogas o no, para de esta manera poder comprender lo que le sucede subjetivamente.
Por lo general, el consumo de drogas dentro la etapa de manía, el paciente lo puede asociar con la sensación de extrema felicidad que siente, y como subjetivamente se siente feliz, el paciente decide irse de fiesta, divertirse y pasarla bien consumiendo drogas. De igual forma, esto ocurre cuando la persona se encierra en su habitación para escribir su emprendimiento idealista o utópico, llegando a extremos de dormir o comer poco por el exceso de energía que siente, pero siendo que muchas veces opta por el consumo de drogas para mejorar su rendimiento al sentirse con más energía o el evitar el cansancio y sueño.
En cambio, el consumo de drogas en la etapa de depresión muchas veces apunta a intentos del paciente de no sentir la depresión, tratar de superarla o usar el consumo de drogas como un comportamiento autodestructivo que muchas veces se ve en los cuadros de depresión profunda. Es justamente el consumo de drogas lo que agrava la inestabilidad en la persona con trastorno bipolar, ya que, como se mencionó anteriormente, esta patología ya presenta una inestabilidad con respecto al estado de ánimo, esto se agudiza mucho más con el consumo de drogas, ya que las mismas afectan al estado de ánimo de quién las consume.
Es por esta razón que es importante que la persona con trastorno bipolar más allá de que tenga a su vez una adicción o no, reciba el apoyo profesional junto con su familia para que se haga un trabajo conjunto en aras de apoyar el tratamiento.
NOTA: Para cualquier consulta o comentario, contactarse con Claudia Méndez del Carpio, responsable de la columna, al correo electrónico claudiamen@hotmail.com o al teléfono/whatsApp 62620609.