Yogur griego Mimi, el sueño de una joven que creció en una granja lechera
Noemí Medrano creció en una granja productora de leche. Tomó aquella experiencia y decidió estudiar Ingeniería en Alimentos. Más tarde, a raíz de un deseo de cuidar su salud y ayudar a sus papás, comenzó a preparar yogur griego y, con mucho esfuerzo, logró consolidar su propio emprendimiento denominado Mimi.
La idea surgió mientras participaba en un concurso de belleza y tenía la intención de mejorar su alimentación. Inicialmente, pensó en hacer helado, pero al final eligió el yogur debido a sus múltiples beneficios. Además, paralelamente, la leche que producían sus papás comenzó a sobrar, entonces quiso aprovecharla.
Inició preparando el producto para ella, luego lo compartió con otros amigos, después entregó a puestos de venta en su universidad, en el gimnasio y otros lugares. “Nunca me percaté que podía hacer un emprendimiento. Yo quería realizarme como hija y como profesional, pero cuando me di cuenta ya estaba comercializando el producto”, cuenta Noemí.
Los buenos comentarios que recibió le sirvieron para tomar valor, abrir una pequeña tienda y hacer crecer su negocio.
Mimi ofrece productos saludables y deliciosos. El yogur griego que tiene a disposición es rico en probióticos y sin conservantes; además, tiene la característica de ser bastante espeso, por lo que se vende por gramos.
Tiene a disposición ocho sabores —como mora con arándanos, crema americana con cherrys, maracuyá con chía y menta con chocolate, entre otros— que pueden ser acompañados con todo tipo de toppings —mermeladas, miel, galletas con semillas, granolas, chocolate, almendras, coco o rocklets—. Se puede encontrar el producto en presentación de 200 gramos o por mayor peso.
“La calidad del producto es lo que destaca y eso me incentiva a no dejarlo”, afirma la joven de 28 años.
Emprender no es una tarea fácil. Noemí encara una serie de responsabilidades que, a veces, la hacen dudar de seguir adelante, pero, pese a esto, persiste en su sueño de seguir expandiendo su negocio. El objetivo que tiene es que la gente se anime a probar sus productos para saber que es distinto a los yogures tradicionales.
Medrano creció en La Maica, una de las principales zonas lecheras de Cochabamba. Desde que tenía 10 años ayudó a sus papás en su pequeña granja, donde producían leche para entregar a la empresa PIL. Cuenta que algunas veces les sobraba el producto porque el pedido de la empresa variaba, entonces eso la motivó a hacer algo.
El trabajo en la granja es complejo. La joven relata que su jornada empieza a las 04:00. Sus hermanos se encargan de ordeñar a las vacas y ella produce queso junto con su mamá. Todo esto paralelo a su emprendimiento personal.
“Ha sido un reto muy grande porque siempre hay altibajos, pero desde pequeña he sido independiente”, asegura.
Un motivo que la impulsa a seguir es su familia y el apoyo que le brindan. “Mis papás han dado todo por mí, entonces (Mimi) es una forma de dar ejemplo a mis hermanos de que uno tiene que perseverar”, sostiene.
Mimi abre de lunes a viernes, de 12:00 a 19:00, y los sábados, de 09:00 a 14:30. Está ubicado en la calle Juan Huallparimachi entre Tupac Amaru y Pasos Kanki. Pedidos al 76416660.