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  • Diario Digital | jueves, 04 de junio de 2026
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Ricardo Céspedes: 46 años de pasión por la arqueología

El cochabambino cambió el pilotaje por su actual oficio predilecto. Estuvo en simposios fuera y dentro del país. Además, impulsó el descubrimiento de las ranas Romeo y Julieta. Dirige el Alcide d’Orbigny.
Ricardo Céspedes: 46 años de pasión por la arqueología

Cuando terminó el colegio, Ricardo Céspedes tenía el objetivo de pasar los cursos de pilotaje por los años 60 para dedicarse a dicho oficio. “Entonces, una pariente me indicó que necesitaba que yo le ayudara haciendo un viaje arqueológico y me encantó. Dejé esas clases de aviación y me dediqué de lleno a la pasión en la que gracias a Dios, aún estoy trabajando. Han sido 46 años de vivencias muy hermosas”, expresa con entusiasmo.

Ha trabajado al lado de su familia (esposa e hijos) en la recolección de aproximadamente 58.000 piezas arqueológicas que forman parte del Museo de Historia Nacional Alcide d’Orbigny. El antropólogo realizó excavaciones con ellos. Asimismo, ha recorrido todo el país, naciones vecinas en Sudamérica y formó parte de algunos simposios en Europa.

“Es un camino muy largo el que hemos tenido el privilegio de recorrer. Rescato, sobre todo, la experiencia que me dejó el constante trabajo de campo. He aprendido mucho en todo este trayecto de nuestra cultura, la vida en comunidad como sus usos y costumbres”.

Hace no mucho, Ricardo impulsó la búsqueda de las ranas Romeo y Julieta, lo cual generó que el canal internacional National Geographic posara su mirada en el trabajo del profesional qhochala e incluso le hiciera un documental.

Antropólogo y geólogo de profesión, con especialidad en la arqueología nacional, Céspedes tiene un cúmulo de experiencias que retrata con mucha alegría.

INICIOS

Jaime Ricardo Céspedes Paz nació en Cochabamba, en 1953. Vivió gran parte de su vida en la Llajta y su actual pasión le generó un cambio de rumbo en el rubro donde pensaba desempeñarse una vez comenzada la vida profesional. El arqueólogo hizo a un lado los viajes en el cielo por la exploración a profundidad de la naturaleza boliviana.

VÍNCULO RÁPIDO

El camino de Ricardo en la arqueología comenzó en 1974, cuando fue socio fundador de la Sociedad Antropológica de Cochabamba (SAB). 

Posteriormente, el valluno trabajó como investigador arqueólogo de planta del Instituto de Investigaciones Antropológicas y del Museo Arqueológico de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) en Cochabamba, Bolivia, especializado en Arqueología y Paleontología boliviana. 

“En la gestión de Geraldine Caballero de aquel entonces, fuimos prácticamente pioneros de la arqueología en Bolivia. He conocido el país desde otra perspectiva. No fue una investigación científica ‘ciega’. Por el contrario, desde el primer trabajo, hubo un acercamiento bastante íntimo con las comunidades donde realizamos los estudios”.

En 1975, Ricardo fue representante de la UMSS en el proyecto mixto multidisciplinário de Investigación del Río Mamoré-Beni.

Ese trabajo contó con el apoyo de diversas instituciones locales y foráneas: Amazonian Ecozystem Research Program del Instituto Simthsoniano de Washington, Estados Unidos, el Instituto Nacional de Arqueología de Bolivia, la Universidad de La Plata, Argentina y la UMSS.

“Hemos hecho varios trabajos importantes como el descubrimiento de ruinas en el norte de Cochabamba. Hicimos excavaciones arqueológicas en Beni, Santa Cruz, etc.”

La creación de la SAB tuvo el respaldo de Caballero y fue el impulso para que Céspedes y sus compañeros iniciaran el trabajo con un abordaje académico.

Uno de los proyectos más importantes fue la relación de las culturas cochabambinas con la de Tiawanaku en La Paz. Este trabajo tuvo lugar en 1986 y formó parte de excavaciones arqueológicas en Jarkapata, Pocona, proyecto ETC-88, "Expansión Tiwanaku a Cochabamba".

En ese mismo año, Ricardo fue representante de  la Asociación Boliviana de Paleontología dentro del proyecto franco-americano, "Fauna Cretácica de Morochata", con apoyo del Museo Nacional de Historia Natural de París, Francia y el Instituto del Origen del Hombre de Berkley, EEUU.

Este ciclo culminó con las excavaciones que tuvieron lugar en Piñami en 1988.

HITOS IMPORTANTES

Ricardo también trabajó en el proyecto de las primeras ocupaciones humanas en Cochabamba de Jaihuayco. Asimismo, hallaron las grutas al hacer excavaciones en Tayarani, donde encontraron fósiles que databan de 6.000 años atrás.

El trabajo al lado de los científicos franceses impulsó a Céspedes para cristalizar su actual proyecto: el Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny, ubicado en la calle Potosí. Dentro de un tiempo, prevé ampliar el espacio para una óptima distribución de las piezas con que cuenta en su inventario. “Necesitaremos mayor apoyo de la Alcaldía, la Gobernación y la universidad para concretar estos proyectos”.

Para seguir alimentando la curiosidad por nuevos descubrimientos, Ricardo ve como algo esencial la perseverancia y paciencia. Se trata de una búsqueda que tiene principio, pero difícilmente alcanza su final.

Formación

Céspedes, nacido el 3 de marzo de 1953, es apasionado de la arqueo-logía y la paleontología. 

Se formó con Roy Steinbach en la taxidermia, que es el oficio de disecar animales para su conservación. Ricardo estudió Antropología en la Universidad Católica Boliviana (UCB), especialidad en arqueología, y Geología en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS). Tiene una maestría en Antropología e Historia Andina, en el Centro Bartolomé de las Casas, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), en Cuzco, Perú.