Ramón Daza, el académico que edificó la universidad pública en Cochabamba

Ramón Daza, el académico que edificó la universidad pública en Cochabamba./ NOÉ PORTUGAL

En mérito a su contribución a la educación superior, recibió hace poco la investidura Doctor Honoris Causa, la máxima distinción que concede la Universidad Mayor de San Simón.

Ramón Daza Rivero es, por hoy hoy, uno de los académicos más notables del país. Su contribución en la educación superior le ha valido múltiples reconocimientos. Uno de los últimos fue su nombramiento como Doctor Honoris Causa, la investidura más importante que otorga la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

"Extraordinaria", así califican la carrera que forjó este académico que en la actualidad dirige la Escuela de Posgrado de Unitepc, uno de los cargos más importantes que tiene.

La investidura de Daza se dio en el marco de un acto protocolar desarrollado en la casa superior de estudios pública.

Durante el evento, resaltaron que Daza realizó una gran contribución a la academia, a la investigación y a la docencia nacional e internacional.

El decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UMSS y vicerrector a.i de esa institución, doctor Greby Rioja, expresó un prolongado discurso solo nombrando la trayectoria de Daza. Y es que, el doctor tiene una licenciatura en Ciencias Sociales, otra licenciatura en Ciencias de la Educación, es especialista en Gestión Académica y magíster en Planificación y Desarrollo, entre otros títulos.

Uno de sus roles más importantes dentro la universidad pública fue fundar la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Daza también tiene una gran trayectoria en el ámbito público. Fue prefecto (Gobernador) de Cochabamba y Viceministro de Educación Superior, Ciencias y Tecnología. Desempeñó un rol activo en materia de cooperación en espacios regionales de la Comunidad Andina de Naciones y en el sector educativo del Mercosur.

Entre todo, lo que más destaca es que Daza "es un hombre de principios", aseguró la licenciada Mónica Olmos, "madrina" del académico durante la investidura.

Olmos hizo notar que el doctor Daza cree en que el conocimiento es la clave para un futuro mejor.

OPINIÓN accedió a una entrevista con el ilustre docente, quien reflexionó sobre la situación de la educación superior, entre otros temas.

OPINIÓN (O):  ¿Qué significa para usted haber sido nombrado Doctor Honoris Causa?

RESPUESTA (R.): Recibir el título académico honorífico de Doctor Honoris Causa después de 48 años dedicado a la educación superior me honra de sobre manera por ser la máxima distinción académica que otorga nuestra alma mater a un académico. 

Esta es una distinción no solo a mi persona, que recibo la misma con toda humildad, sino también un testimonio de reconocimiento al cumplimiento de los valores de la educación superior, la promoción del conocimiento y la dedicación al servicio público. 

O: ¿Cuál considera que es el aporte más  importante que realizó a la educación boliviana?

R: Haber representado con firmeza, respeto y dignidad al país en todos los eventos académicos internacionales a los cuales asistí, tanto como delegado del Gobierno nacional, así como de la Universidad Mayor de San Simón. 

También debo señalar en este punto a la creación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, luego de varias vicisitudes, frustradas creaciones e injustos ataques internos y externos, el 11 de diciembre de 1976.  

O: ¿Cuál es su percepción sobre la educación superior actual en Bolivia? ¿Qué resta por hacer?

R: Desde el punto de vista político e ideológico, la universidad boliviana y las universidades bolivianas reconocidas por el Estado han hecho mucho y han avanzado más, pero no han seguido por la senda de los avances científicos y tecnológicos de la humanidad. Salvo raras excepciones, en excepcionales universidades. 

Las instituciones de educación superior no están formando los profesionales requeridos por las exigencias de los planes de desarrollo nacionales y departamentales; una prueba clara de esta situación es la inexistencia de una ley nacional de ciencia y tecnología, por encontrarse el proyecto estancado en la Asamblea Legislativa. 

La última ley, ya superada en sus fines y objetivos, data de 2001 y la no aplicación del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología del Sistema de la Universidad Boliviana en cuya puesta en marcha y materialización deberían concurrir diferente actores como el Gobierno, las universidades públicas, las universidades privadas, las universidades indígenas, las universidades de régimen especial y las empresas públicas y privadas.

Por otra parte, es de hacer notar que en nuestro país es necesaria la promulgación de instrumentos legales que exijan el relacionamiento institucional entre todas las universidades y centros de educción superior, públicos y privados, ahora desvinculados por problemas ideológicos y políticos, causados por mantener vivos 

unos denominados "principios" ya varias veces superados en la actualidad por la sociedad del conocimiento y la información.

Ramón Daza Rivero es, por hoy hoy, uno de los académicos más notables del país./ NOÉ PORTUGAL