Protector solar, el único producto para prevenir la vejez que necesitas
El protector solar es el mejor producto de cuidado de la piel para ralentizar la aparición de los signos del envejecimiento. Esto es lo que hay que saber sobre cómo los rayos UV
afectan el cutis.
¿Has observado alguna vez la piel de las nalgas de una persona de 90 años? Fayne Frey sí. “Es preciosa”, afirmó la dermatóloga y autora del libro “The Skincare Hoax”. “Tiene muy poco pigmento, muy pocas arrugas y muy pocos vasos sanguíneos”.
Si la comparas con la piel del rostro de una persona nonagenaria, es muy probable que veas manchas color café, descamación, vasos sanguíneos visibles y muchas más arrugas.
Algunos signos de envejecimiento, como las arrugas finas, aparecen de manera natural con el paso del tiempo, pero según Frey, hasta el 80% de los cambios de la piel que relacionamos con la edad en realidad están causados por los rayos ultravioleta del sol. ¿Cuál es la mejor manera de evitarlos, además de permanecer en interiores, a la sombra o de salir siempre cubierto? El protector solar.
La capacidad de este producto para bloquear las quemaduras y prevenir el cáncer de piel es muy conocida, pero muchos dermatólogos afirman que también es el mejor producto de cuidado de la piel para ralentizar la aparición de los signos del envejecimiento.
CÓMO DAÑAN LOS RAYOS UV
Hay dos categorías de luz ultravioleta: A y B. Las longitudes de onda de los rayos UVB son más cortas y afectan principalmente a la capa superior de la piel. Los rayos UVA son más largos y pueden penetrar a mayor profundidad.
Años de exposición a los rayos UVA y UVB dañan las células de la capa superior de la piel, denominadas queratinocitos. Cuando esto ocurre, la piel se vuelve roja, áspera y escamosa en parches, una afección denominada queratosis actínica.
“Se debe a mutaciones del ADN que se producen específicamente en los queratinocitos, que proliferan y se vuelven anormales”, explicó Lena Von Schuckmann, dermatóloga e investigadora clínica de la Universidad de Queensland, Australia.
Debajo de los queratinocitos están los melanocitos, las células que producen melanina y hacen que la piel se oscurezca. Los rayos UVA activan principalmente estas células, dando lugar a un bronceado. (Las quemaduras solares son diferentes; están causadas por los rayos UVB que lesionan la capa superior de la piel).
El colágeno y la elastina, que mantienen la piel elástica y flexible, residen en la capa inmediatamente inferior. Los rayos UVA desencadenan la descomposición de esas proteínas, lo cual provoca la aparición de arrugas a medida que la piel pierde su elasticidad, así como el adelgazamiento de la piel, lo que hace más visibles los vasos sanguíneos.
CÓMO PREVIENE EL PROTECTOR SOLAR EL ENVEJECIMIENTO
El protector solar detiene los daños al impedir que los rayos UV lleguen a la piel y penetren en ella. Hay dos tipos de ingredientes en los protectores solares: minerales y químicos.
Los ingredientes minerales, como el óxido de zinc y el dióxido de titanio, actúan como barrera física y reflejan la luz ultravioleta en la piel. Los ingredientes químicos, como la avobenzona, la oxibenzona y el homosalato, absorben los rayos UV. Ambos tipos de protectores solares pueden diluirse o evaporarse con el tiempo, por lo que es importante volver a aplicarlos cada dos horas.
En general, los protectores solares son más eficaces para detener los rayos UVB, que son más cortos, que los UVA, que son más largos. El factor de protección solar, o FPS, solo se refiere a la eficacia del protector solar para evitar quemaduras, es decir, a su capacidad para bloquear los rayos UVB.
Para asegurarte de que un protector solar ofrece protección UVA, busca uno con estos ingredientes, o verifica que lleva la etiqueta “amplio espectro”, lo que significa que impide la penetración de las longitudes de onda más largas.
A la hora de elegir el mejor protector solar para prevenir los signos del envejecimiento, Von Schuckmann aconseja buscar uno de amplio espectro y un FPS de 50 o superior; no importa si su fórmula es química o mineral. Lo más importante, añadió, es que “de verdad lo apliques sobre la piel todas las mañanas”. l