Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 31 de enero de 2023
  • Actualizado 13:29

Pablo Valdivia, el apasionado de las ventas que dirige Honor

El ingeniero, de 36 años, tiene una amplia experiencia en el mundo de las finanzas y la tecnología. Es fanático del básquet y fue parte de varias preselecciones de Santa Cruz. 

Pablo Valdivia, el apasionado de las ventas que dirige Honor. DICO SOLÍS
Pablo Valdivia, el apasionado de las ventas que dirige Honor. DICO SOLÍS
Pablo Valdivia, el apasionado de las ventas que dirige Honor

Pese a tener solo 36 años alberga en su carrera profesional una amplia experiencia en el área de finanzas y tecnología, lo que le ha permitido estar a la cabeza de grandes firmas mundiales en Bolivia. Es así que, gracias a su trabajo, Pablo Valdivia Rosati ahora tiene la tarea de posicionar a Honor en el país, una marca que se desprende de Huawei y que quiere conquistar al público nacional. 

El líder de Honor se define como un apasionado por las ventas y las finanzas. Incursionó en este mundo desde muy joven y se fue ganando un espacio en el área “recorriendo” el país y conociendo todos los públicos y sus distintas necesidades. 

Valdivia comenzó su carrera profesional en el Banco Fassil, trabajo en el que fue descubriendo, poco a poco, su gusto por los números. Posteriormente, migró al mundo de las telecomunicaciones de la mano de Tigo, donde permaneció durante tres años en los que pasó de ser encargado del área de Reporte a ser jefe de Producto, motivado por su pasión por las ventas. 

Asimismo, desempeñó un cargo especializado en marketing en Nestlé, después decidió volver al  sistema financiero junto con el Banco Mercantil y también tuvo la oportunidad de ser parte de la corporación Brightstar, fundada por Marcelo Claure, durante más de dos años. 

Así, paso a paso y empresa tras empresa, Valdivia fue adquiriendo mayores habilidades en el rubro financiero y comenzó a conocer a profundidad al público boliviano. 

Sin embargo, en 2015, llegó una de las propuestas que más lo marcó y retó como profesional: integrar Huawei. Empezó como gerente de Ventas y se convirtió en uno de los líderes de la marca china en Bolivia. 

Luego de seis años, su camino tomó otro rumbo. A inicios de este 2021 la firma Honor, que era parte de Huawei en principio, se separó y afrontó el desafío de ganarse un público propio. Es ahí que Valdivia recibió la invitación para liderar al nuevo equipo y conquistar el país con tecnología móvil.  

EL RETO DE POSICIONAR UNA MARCA

Valdivia recuerda que a Huawei también le costó ingresar al mercado boliviano porque había la idea de que al ser un producto de origen chino era malo. Así que con trabajo y mostrando resultados óptimos fueron desmiti-ficando constructos. 

De hecho, la cultura y los métodos de trabajo de Huawei son parte esencial de la herencia que le dejó a los más de 100 laboratorios y más de 4.000 ingenieros que pasaron a Honor para hacer crecer la marca. 

Sin embargo, otro detalle fundamental, según explica Valdivia, es conocer a profundidad al público. "Conozco toda Bolivia en el rubro, todos los mercados y la mayoría de los clientes me conocen. Este es un negocio en el que uno tiene que ajustarse los zapatos y conocer al cliente. Además, es importante tener una retroalimentación directa. Es bueno confiar en tu equipo, pero tampoco hay que quedarse en la zona de confort", señala. 

Honor ya tenía presencia en Bolivia, pero este año hicieron un relanzamiento como marca     independiente. "Estamos teniendo muy buena aceptación del consumidor. Nos estaban esperando", asegura. 

Según detalla, la firma ocupa el tercer puesto en mayor nivel de fabricación en China, lo que los impulsa a mejorar. "Tener esos resultados en China a nosotros nos inspira a lograrlo y hacerlo mejor". 

Otro de los grandes retos del joven es responder a las exigencias del público boliviano, que, como él mismo cuenta, cambia según la región. "Es muy exigente. Varia mucho el consumidor paceño del cochabambino, del cruceño", dice. 

Por ejemplo, explica que el qhochala se enfoca en el precio y que una diferencia mínima de costo puede variar su decisión; en cambio, el cruceño consume más y busca tener lo más actual. Por ello, la idea es encontrar una estrategia que responda a todos. 

FAMILIA Y DEPORTE 

Valdivia nació en Córdoba, Argentina, ya que su mamá es oriunda de allá, pero creció en Santa Cruz, con visitas frecuentes a Cochabamba gracias a sus raíces qhochalas por parte de padre. 

Recuerda su infancia feliz rodeado de sus amigos y familia. Cursó toda su etapa estudiantil en el Colegio Franco Boliviano. Posteriormente, estudió Ingeniería Económica en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA) y    realizó una maestría en Ingeniería Financiera en la misma institución. 

"Pude crear lazos de amistad que perduran hasta el día de hoy. Siempre con la imagen de mis padres como ejemplo. Creo que el fruto de lo que soy se los debo a ellos en gran parte", comenta. 

Asimismo, algo que lo marcó y determinó su vida fue ser padre. "Algo que me ha ayudado a madurar es que fui papá muy joven, a mis 21 años. Mientras mis amigos estaban en jolgorio, yo estaba trabajando", recuerda.

Actualmente, es papá de cuatro varones y su familia es el pilar más importante de su vida ya que, según dice, son bastante unidos. 

Valdivia es un hombre multifacético. Además de tener un pasión innegable por los números y las ventas, el básquet es un deporte que lo llevó a formar parte de varias preselecciones cruceñas. Jugó durante muchos años profesionalmente hasta que “colgó los botines”; sin embargo, la idea de volver a practicarlo nunca está descartada.