Muebles hechos con plásticos desechados, el nuevo hito de Mamut
Dos embajadas ya compraron esta nueva línea de mobiliario fabricado con envases en desuso, como los tetrapack. Proyectan un prototipo de parque urbano con estas piezas por inmediaciones de la avenida Circunvalación.
Un envase de champú, de yogur o de un juguito en caja pueden ser transformados en muebles. Tras un proceso de investigación complejo, los hermanos Manuel y Antonio Laredo volvieron a marcar un hito en Cochabamba: desarrollaron mobiliario con este tipo de plásticos en desuso.
Bancas, taburetes y basureros son los primeras creaciones de Mamut, a través de esta nueva línea de mueblería con base en plásticos HDPE, PET y tetrapack reciclados.
El lanzamiento de este proyecto se llevó a cabo en el marco del Encuentro de Ciudades Sostenible, organizado por Pacto Global en la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM), donde Mamut compartió su visión y los detalles de esta nueva etapa.
A simple vista y tacto, el mobiliario desarrollado por estos innovadores parece madera. Tienen la misma forma, una apariencia estética similar y son altamente resistentes, entre otras cualidades.
Manuel Laredo, ingeniero industrial con una Maestría en Polímeros y Biopolímeros, explicó que este nuevo acierto es resultado de varios años de investigación en su Laboratorio de Innovación de Material de Construcción Sostenible, que es un referente en el continente latinoamericano.
El objetivo más importante de los hermanos Laredo es contribuir a la consolidación de ciudades más sostenibles.
Muchas entidades que tienen esta misma filosofía de vida ya pusieron la mirada en esto artículos, como las embajadas de Suecia y de Estados Unidos.
Además, Laredo anticipó que se prevé la construcción de un prototipo de parque urbano por inmediaciones de la avenida Circunvalación de Cochabamba. Tendrá todo su mobiliario fabricado a partir de plástico.
El siguiente paso de Mamut es trascender las fronteras con esta nueva línea. Si bien ya tiene presencia en Bolivia, Paraguay y Panamá con los pisos amortiguantes hechos de llantas, ahora impulsará la línea de plástico.
Para consolidar este proyecto, los hermanos Laredo tuvieron que adquirir maquinaria de punta, con ayuda de fondos de desarrollo y la banca privada.
"Hemos evolucionado de transformar llantas en pisos seguros para niños a crear ciudades más sostenibles con mobiliario urbano hecho de plástico reciclado. Este es solo el comienzo de una nueva era para Mamut", afirmó Manuel Laredo, CEO de Mamut.
Esta expansión, que coincide con el décimo aniversario de la empresa ecosostenible, consolida a Mamut como un referente global en la creación de ciudades más sostenibles.
HISTORIA
Mamut, es una empresa boliviana que revolucionó la construcción sostenible con caucho reciclado.
Hace una década, en una pequeña cocina de Cochabamba, nació un sueño: transformar millones de llantas en desuso en pisos amortiguantes sostenibles para la construcción. Hoy, Mamut es una realidad que ha impactado a millones de personas en cuatro países. Esta revolución permitió transformar más de 4.000 espacios públicos, realizar las primeras pistas atléticas instaladas por manos bolivianas y que ahora sea común ver a los niños jugando en parques seguros con pisos amortiguantes.
Fundada en 2014, Mamut es una empresa B certificada, dedicada a la fabricación de productos sostenibles para la construcción. Con presencia en Bolivia, Paraguay, Panamá y próximamente en México, Mamut ha reciclado más de 3.3 millones de kilogramos de llantas, convirtiéndolas en soluciones innovadoras, y transformándose en un ejemplo.