Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de noviembre de 2022
  • Actualizado 14:51

Malas conductas, agresiones y violencia en la adolescencia

Miguel Ramírez Arrázola
Psicólogo Clínico.
Miguel Ramírez Arrázola, Psicólogo Clínico.
Malas conductas, agresiones y violencia en la adolescencia

El otro día, leyendo una reflexión hecha por el escritor japonés Haruki Murakami sobre la intolerancia, el rechazo y el odio, citó: "El odio o rechazo es una sombra negra y alargada. (...) Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra". Dicha reflexión permite ejemplificar el fenómeno de las conductas agresivas en la adolescencia. 

Lo primero que remarcaríamos respecto al tema sería “el maltratar el cuerpo del otro permite al adolescente poner el suyo a resguardo”. El maltrato mediante la violencia, ninguneos, bullying, segregación y demás actos que rechacen al otro. Estos actos no pueden ser puestos en palabras y son realizados en acto. El psicoanalista Philipe Lacadee plantea este tipo de conducta como las relaciones de “pantomima”, siendo este el arte de expresarse mediante el gesto, sin recurrir al lenguaje (un ejemplo de esto podría ser el cutting); entonces, todo acto impulsivo y “sin sentido” que trae consigo un adolescente, podríamos pensarlo desde aquella conducta que es vista a los ojos, pero que habrá que ir descifrando el mensaje que trae consigo o, en otras ocasiones, estas conductas de riesgo no llegan a ser otra cosa que la búsqueda de un límite, un intento desesperado de producir una significación, un sentido. 

Es importante pensar en los adolescentes y su relación con los actos violentos. Tomando como ejemplo el acontecer diario en las unidades educativas, donde existen momentos dentro de la cotidianeidad de un colegio, donde las relaciones humanas se ven interrumpidas o deterioradas por gritos, insultos e incluso por golpes entre compañeros de curso. Es ahí donde uno se pregunta ¿por qué existen estos fenómenos de violencia y/o agresividad por parte de los adolescentes?

Si pensamos en las agresiones verbales podríamos considerarlas como la imposibilidad que tiene un adolescente para lidiar con las complicaciones que le genera lo diferente que tiene otro adolescente. El insultar, muchas veces, permite reducir y no dar un lugar a otra persona y de esta manera hacer una reafirmación personal. 

La vida adolescente es una tensión constante con los demás, ya sea por la imagen, los lazos sociales o por la propia falta de recursos personales para asumir esta etapa. No es posible renunciar a lo que genera, lo que da lugar a afirmar que es algo destinado a existir siempre. 

Las conductas agresivas y/o violentas deben ser un tema que requiere la identificación singular del porqué del hecho, no dejar algo tan delicado a la impulsividad de querer cambios, sino buscar las causas que tiene cada adolescente en cada situación, pero tampoco querer emplear la misma lógica de violencia que se tiene en los adultos. 

Algunas maneras de entender los actos agresivos y/o violentos de los adolescentes atendidos son las siguientes: 

- Recursos para dejarse ver y así darse un lugar entre sus pares, para mostrar que existen en este mundo, donde sienten que no tienen un espacio. 

- Actos que les sirven para salir de su propio mundo (infantil o familiar) y adentrarse en el relacionamiento social. 

- Actos que traen consigo una demanda de ser escuchado o sostenido por algún otro que pueda alojar esto, es decir, una conducta para hacer un lazo con sus pares.

Existen los actos violentos que apuntan a hacer daño al otro. Estos actos deben ser tratados con urgencia, pues existe un número de causas, así como el número de adolescentes que lo hacen. De seguro hay más variables y es por eso que el camino para entender esta problemática es la que planteamos al poder tomar cada fenómeno de violencia e interrogarlo en la singularidad del mismo, Acompañando al adolescente a hacer uso de la palabra, a que realice el armado de nuevas respuestas ante los enigmas que trae consigo esta etapa de su vida.