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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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Juan Antonio Morales: “Hay un dogma que tiene que removerse, más que renovarse: el extremo nacionalismo de los recursos naturales”.

Quinta entrevista del libro: "Bicentenario: renovación del ideario nacional".

Portada de "Bicentenario: renovación del ideario nacional".
Portada del "Bicentenario: renovación del ideario nacional". COMPOSICIÓN ADRIANO LENAZ
Juan Antonio Morales: “Hay un dogma que tiene que removerse, más que renovarse: el extremo nacionalismo de los recursos naturales”.

Doctor en ciencias económicas por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Es profesor emérito de la Universidad Católica Boliviana y ha sido profesor invitado en prestigiosas universidades del extranjero. Fue presidente del Banco Central de Bolivia por más de diez años, entre 1995 y 2006. Ha publicado nueve libros, varios artículos en revistas científicas y numerosas columnas de opinión en la prensa boliviana e internacional.

Miembro de número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas, y Doctor Honoris Causa de la Universidad Católica Boliviana y de la Universidad Privada Boliviana.

Juan A. Morales. CORTESÍA
Juan A. Morales. CORTESÍA

1.- Gonzalo Lema (GL): En vísperas de su primer centenario (año 2028), merece el Banco Central de Bolivia que se destaque sus momentos cumbres. Es decir, aquellos en los que se advirtió su real significación y se justificó, de la manera más plena y positiva, su existencia...

 

Juan Antonio Morales (JAM): Los momentos cumbres fueron los de su creación en 1928, en vísperas de la Gran Depresión de los países de economía avanzada, el de la estabilización monetaria de 1957 y, sobre todo la de 1985. La ley 1670 de octubre de 1995 precisa el objeto y las funciones del BCB. Su objeto, ha de subrayarse, que es el de preservar el valor adquisitivo de la moneda nacional, que se lo interpreta como velar por una baja tasa de inflación. El BCB tuvo también un papel de primera importancia, en coordinación con la Superintendencia de Bancos y el Ministerio de Hacienda, en el saneamiento del sistema bancario en la década de los años noventa. El BCB enfrentó también airosamente la difícil situación creada por la combinación de una sequía duradera, sobre todo en el oriente del país, con las repercusiones en el país de la devaluación del real brasileño de enero de 1999.

 

2.- GL: En el actual proceso electoral en curso (año 2025), los dos candidatos de la segunda vuelta coinciden en la necesidad de reconducir la gestión del Banco Central enfatizando su autonomía de gestión y su misión institucional. ¿Qué errores se ha cometido en este largo gobierno (19 años) del MAS? ¿El Banco ha dejado de ser eficaz en políticas monetarias y de otro orden?

 

JAM: El gobierno de MAS le quitó independencia al BCB y encontró maneras de circunvenir su ley de 1995, no eligiendo un directorio en términos de esa ley, teniendo mayoría congresal, y especialmente suspendiendo la aplicación de los artículos 22 y 23 de la ley que prohíben como regla general los créditos al Sector Público No Financiero (SPNF). Si excepcionalmente se otorgara créditos debían ser para el Tesoro General del Estado y documentados con títulos-valor negociables. Para ser negociables tenían que ser emitidos a tasas de interés de mercado.

El excesivo financiamiento del BCB al SPNF, especialmente al Tesoro General del Estado, incumpliendo su propia ley, está entre las causas de la pérdida de reservas internacionales y, un poco más tarde, de la inflación. El BCB no cumplió a cabalidad su función de autoridad monetaria. Ese fue su principal error.

 

3.- GL: ¿Qué debe entender el boliviano sobre el Banco Central? Las noticias nos dicen que ha sido sumiso y diligente a las instrucciones de este gobierno. Es decir que, lejos de prevenir y actuar criteriosamente en situación de riesgo de la economía, ha ayudado a disimular y paliar su situación con la emisión inorgánica de dinero...

 

JAM: Las autoridades del BCB no han sido capaces de oponerse a los pedidos de financiamiento del gobierno. Los créditos excesivos del BCB al Tesoro están entre las causas principales de la actual inflación que estamos padeciendo, como se menciona en la respuesta a la pregunta anterior. Los créditos a las empresas públicas alejaron al BCB de su función de banco central y lo convirtieron en banco de desarrollo, sin estar preparado para ello, lo que crea el riesgo que los créditos sean irrecuperables. Hay que decir al respecto, que el Artículo 326, párrafo I. de la Constitución de 2009, que estipula que el Órgano Ejecutivo determinará los objetivos de la política monetaria y cambiaria del país, en coordinación con el Banco Central de Bolivia, en su ambigüedad parecería sobreponerse a lo dispuesto por la ley del BCB.

No todo ha sido malo en la actual gestión del BCB. Hay que reconocerle las innovaciones que ha introducido en el crucial sistema de pagos, con una reglamentación acorde con las mejores prácticas internacionales para transferencias electrónicas y la sustitución de billetes y monedas con QRs, que se los emplea aún para transacciones de muy bajo valor  (QR es la abreviatura de Quick Response, es decir Respuesta Rápida).  

 

4.- GL: Está visto que el buen trabajo del Banco Central contribuye, de forma sólida, al bienestar de la sociedad; después de todo, la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional es esencial para la economía particular y para el desarrollo nacional que corresponde al Estado. ¿Por qué, entonces, no somos definitivamente exigentes con la presidencia de la entidad?

 

JAM: Tanto el presidente como los miembros del directorio deben ser elegidos de acuerdo a lo dispuesto por la ley del BCB. La independencia del BCB implica una gran responsabilidad de sus autoridades en el cumplimiento de mantener la estabilidad de la moneda nacional. La Asamblea Legislativa Plurinacional debería exigir a las autoridades del BCB un informe semestral de cumplimiento de su mandato y del por qué de sus desviaciones si las hubiere. 

 

5.- GL: Con ánimo historicista, y tendiendo un largo puente para atrás, hacia la Colonia, ¿qué rol cumplió la Casa de Moneda afincada en Potosí? Tiempo después, o muy pronto, se acuñó la moneda feble que sirvió en la economía andina... ¿Se trataba del embrión de un Banco? ¿Era apenas una máquina de acuñamiento de monedas?

 

JAM: La Casa de la Moneda no fue un banco central, en el sentido que lo entendemos ahora. Servía únicamente para acuñar monedas, usando como insumo la ingente riqueza de plata que tenían los poseedores de ese metal. Sea dicho de paso, el historiador americano E.J. Hamilton (1934) atribuye a la plata, producida en las Américas, sea en monedas o en lingotes, la gran subida de precios en España y el resto de Europa entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII.

Casi al principio de la república, durante el gobierno del Mariscal Santa Cruz, se decidió alear las monedas de plata acuñadas en Potosí, con metales menos nobles, pero manteniendo el mismo valor nominal. Es así, por ejemplo, que la moneda de una libra ya no tenía el contenido metálico de una libra de plata.  Era la moneda feble. En términos más modernos, pero recuperando un término medioeval, se diría que era una forma de señoreaje o capacidad de la autoridad de obtener recursos con la emisión (y la manipulación) de la moneda. 

 

6.- GL: ¿Qué institución hizo las veces de Banco Central al fundarse nuestra república? ¿Existía alguna o, más bien, no? ¿Cómo se manejaba la hacienda nacional? En el largo siglo XIX, con el caudillaje soldadesco, ¿el portafolio de hacienda viajaba en alforjas, a caballo? 

 

JAM: El país no tuvo un banco central hasta el embrión dado por el Banco de la Nación Boliviana creado en 1911. Más tarde maduraría la idea de un banco central con todos sus atributos. 

La hacienda pública la manejaba el ministro de Hacienda durante el Siglo XIX. Casi uniformemente las finanzas públicas eran deficitarias. Muchas veces se recurría a lo que ahora se llama deuda flotante, es decir dejando impagos por largos periodos de tiempo a muchos derecho-habientes, incluyendo a miembros del ejército. Este ministerio manejaba también los empréstitos otorgados por bancos extranjeros y a los cuales se apelaba con frecuencia. 

En la segunda mitad del Siglo XIX, un poco en coincidencia con el resurgimiento de la minería de la plata y, un poco más tarde, del estaño, surgen los bancos comerciales, que emitían sus propias monedas. En el país, el Banco Nacional, el Banco Argandoña, el Banco Mercantil y otros más emitían sus propios billetes, aunque los Ministerios de Hacienda de la época les imponían obligaciones de tener reservas en oro o, más generalmente, en monedas convertibles al oro, como las libras esterlinas.

Los bancos centrales comienzan a aparecer recién a fines del Siglo XIX y a principios del Siglo XX, con dos notables excepciones, el Banco de Suecia y el Banco de Inglaterra, que datan del siglo XVII y XVIII respectivamente. El mismo Banco Federal de Reserva, el banco central de los Estados Unidos, y que ha servido de paradigma para la creación de otros bancos centrales, se conformó en 1913. En la región, el Banco Central de Brasil data de los años sesenta. Una característica general, con algunas notables excepciones, es la del monopolio que se otorga por ley a los bancos centrales para emitir billetes y monedas. 

 

7.- GL: El Banco de la Nación Boliviana (1872) parecería ser el antecedente del actual Banco Central de Bolivia. ¿Es posible afirmar que sí? De ser así, ¿qué hizo que el presidente Hernando Siles Reyes fundara el Banco Central de Bolivia? Lo fundó, además, cuatro años antes de que se iniciara la guerra del Chaco (1932) ...

 

JAM: La fundación del Banco Central de Bolivia fue fruto de una recomendación de la Misión Kemmerer. El BCB tenía en efecto, como antecesor al Banco de la Nación Boliviana, que era el banco comercial más grande del sistema de bancos y que era banquero del gobierno.  La fundación del BCB fue precedida por muy interesantes debates en la Cámara de Diputados, que sorprenden, en retrospectiva, por lo modernos y bien informados acerca de lo que es un banco central. Edwin Kemmerer recibió el apelativo de “doctor monetario de los Andes.” Con las recomendaciones de la misión que presidía se crearon los bancos centrales de toda la costa del Pacífico. 

La fundación del Banco Central de Bolivia fue un año antes de que estallara la Gran Depresión en los Estados Unidos, que tuvo reverberaciones en todo el mundo y, en especial, en los países exportadores de materias primas, como lo eran la mayor parte de los países latinoamericanos. Las finanzas públicas y el empleo, en lo que había de empleo formal, quedaron muy afectadas. El BCB veló en ese momento sobre todo por la estabilidad del sistema financiero.

La guerra del Chaco, que sobrevendría un poco después, además del costo humano que significó, tuvo efectos, como era de esperar, en el financiamiento del gobierno, que felizmente en ese momento contaba con un ministro de hacienda muy competente, Don Joaquín Espada. El BCB contribuyó modestamente a ese financiamiento y también ayudó pagando hospitales para los heridos de guerra.

 En 1931, el poder ejecutivo, en concertación con el BCB y los bancos comerciales de la época, abandonaron el patrón oro para transacciones internas. El patrón oro se seguiría empleando para las transacciones internacionales, hasta que ese sistema fuera abandonado en 1972 por los Estados Unidos. En 1944 Bolivia se adhirió al Fondo Monetario Internacional, con tipo de cambio fijo con relación al dólar.

Los primeros impulsos inflacionarios y una incipiente dolarización aparecieron como secuela de la guerra del Chaco.  Es cuando se comenzó a emplear dólares para transacciones de alto valor, como la compra/venta de bienes raíces y vehículos.

El BCB hasta 1939 tenía representantes de la banca privada en su directorio. En ese año, durante la presidencia de Germán Busch el BCB se convierte en una entidad enteramente estatal.

 

8.- GL: A partir de noviembre de 1964, Bolivia vivió 18 años de militarismo hasta octubre de 1982. En esos dieciocho años casi continuos, ¿cómo actuó el Banco Central? ¿Tuvo alguna relevancia? ¿Fue, más bien, una bóveda con las puertas abiertas? Pregunto esto último porque don Hernán Siles Suazo, primer presidente de esta democracia, nos dijo que la halló vacía, saqueada...

 

JAM: El BCB no perdió relevancia y mantuvo una disciplina monetaria la mayor parte del tiempo. Estaba todavía fresca la memoria de la alta inflación de 1952-1957. En 1971 durante el gobierno de J.J Torrez se operaron dos cambios importantes en el BCB. Se le separaron las operaciones de banca comercial para conformar el Banco del Estado. Por otra parte, se le cargaron las responsabilidades de regulación y supervisión del sistema bancario, que habían estado a cargo de la Superintendencia de Bancos, creada por recomendación de la Misión Kemmerer. 

 

Durante el primer gobierno de Banzer se trató de reforzar la institucionalidad del BCB y se emitió el Decreto Ley No 14791 fijando amplias funciones y responsabilidades para el BCB, pero que se lo concebía más como banco de desarrollo que como autoridad monetaria. La situación relativamente ordenada, con una lejana supervisión del Fondo Monetario Internacional, la siguieron también los otros gobiernos, con la notable excepción del asalto a las bóvedas del BCB durante el gobierno de Natusch Busch. A fines de la década de los años setenta y, sobre todo, en el primer quinquenio de los años ochenta, el servicio (amortizaciones más intereses) de la deuda externa, acumulada durante el gobierno de Banzer, comenzó a presionar en las reservas internacionales del BCB. El gobierno de Siles Zuazo se encontró con una situación muy delicada, por el peso de la deuda externa (la crisis de deuda externa asoló a toda la región latinoamericana), y que fue muy mal manejada hasta culminar en una hiperinflación.    

 

9.- GL: Nuestro país exporta menos gas ahora que una década atrás; sucedió algo parecido en los siglos XIX y XX, con la plata y el estaño. Los bolivianos no terminamos de entender si el litio es una fuente enorme de riqueza, quizás mediana o modesta. ¿Con qué vamos a alimentar nuestra economía estatal? Al mismo tiempo, ¿qué sucede con la economía del contrabando? ¿Cuál es su destino final? ¿Qué sucede con la economía del narcotráfico? ¿Se guarece en algún lugar?

 

JAM: Es muy cierto que estamos sufriendo situaciones muy parecidas a las que tuvimos con el agotamiento de la plata y del estaño, así como de la caída de sus precios internacionales.  En la coyuntura actual, los precios internacionales de tres metales de interés para nosotros, el oro, la plata y el estaño están con precios internacionales espectaculares. Si nos organizamos más y si se estabiliza la economía, con un tipo de cambio suficientemente favorable, podemos aumentar las exportaciones y atraer capital extranjero para nuevas inversiones. El litio es prometedor, pero tomará algún tiempo para desarrollar su producción. En exportaciones no-tradicionales nos puede ir bien con la orfebrería de plata y estaño, con hilados de llama y alpaca, con productos agroindustriales,  así como con  lo que los franceses llaman industrias de la alimentación, café, chocolates, vinos, quesos y así por delante, si nuestras empresas privadas alcanzaran suficiente escala.

El narcotráfico es un problema sobre todo policial y, en alguna medida, de salud pública. Para combatirlo eficazmente se necesita una gran coordinación internacional, que incluya tanto a países productores como a países consumidores.

 

10.- GL: Por último, distinguido Juan Antonio, ¿qué ideas (o dogmas) deben renovarse en el ideario nacional para alcanzar el bienestar social general? La gente se pregunta si estamos en un punto de inflexión para renovar la vida o apenas en una tregua antes de volver a la mediocridad...

 

JAM:  Un dogma que tiene que removerse, más que renovarse, es el del extremo nacionalismo de los recursos naturales. Tenemos que abrirnos a la inversión extranjera, sin desconocer que la negociación de los contratos de exploración y desarrollo, es especialmente difícil y hay que estar bien preparados. Hay que conciliar los intereses de los inversionistas con los intereses del país, tomando en cuenta también el respeto al medio ambiente y a la participación de las comunidades aledañas a los yacimientos mineros e hidrocarburíferos. Un punto, no menor, al que hay que prestarle atención es el de las vulnerabilidades políticas.

Tenemos también que aprovechar el bono demográfico dada por la alta representación de nuestros conciudadanos en edad de trabajar, en la población total. Para que este potencial se materialice se tiene que mejorar la calidad de nuestra educación en todos los niveles y, además, tomando en cuenta los rápidos cambios tecnológicos.