Isabel Rehfeldt, la joven que reinventa el modelaje y sueña con el Miss Universo

Isabel Rehfeldt, la joven que reinventa el modelaje y sueña con el Miss Universo./ CHINO Y CHOCO ESTUDIOS

La actual Señorita Valle impulsa la vida saludable a través de su proyecto social y su trabajo. Es parte de Las Magníficas de Pablo Manzoni y coaching  nutricional. 

Desde muy joven, Isabel Rehfeldt sintió fascinación por los escenarios y las pasarelas. No tardó en empezar su carrera como modelo y llevar un estilo de vida saludable. Pese a que se lo plantearon varias veces, los concursos de belleza habían quedado de lado para ella cuando decidió casarse. Sin embargo, nunca perdió la ilusión de representar a Cochabamba. Por eso, cuando las reglas del Miss Universo cambiaron supo que era su oportunidad. 

La joven de 27 años, licenciada en administración de empresas y coaching nutricional, es la actual Señorita Valle y está posicionada como una fuerte candidata al Miss Bolivia. 

"Como muchas chicas, me parecía un sueño llamarme Bolivia en un escenario tan grande como el Miss Universo”, sostiene Isabel. "A mis 23 años me casé con el hombre que amo y debido a estar casada no podía participar en el certamen, así que, en cuanto cambiaron las normas y se me abrieron las puertas, me lancé a concursar porque sentí que esto era para mí”, añade. 

El proceso del concurso del Miss Cochabamba fue exigente, pero gratificante a la vez.     Isabel cuenta que requirió de mucho tiempo, dedicación y la superación de desafíos personales. Sin embargo, disfrutó cada momento de la experiencia.

"Es un concurso que demanda mucho tiempo y dedicación, y al mismo tiempo te desafía a hacer cosas nuevas y dar lo mejor. Para mí, fue una experiencia única porque en verdad disfruto mucho haciendo producciones y estando frente a las cámaras", expresa. 

Al ser una mujer enfocada en los buenos hábitos, el deporte y la vida saludable, trabajó su proyecto social sobre esa base con la idea de llegar a más mujeres. 

Su objetivo es derribar mitos y estereotipos, promoviendo la idea de que no es necesario pasar hambre ni hacer horas de ejercicio extremo para sentirse bien con uno mismo.

"Quiero que dejemos de creer que necesitamos pasar hambre para vernos y sentirnos bien, que dejemos de pensar que tenemos que hacer horas de ejercicio para compensar esa hamburguesa que comimos con tanto gusto", sostiene. 

Por ello, organiza una serie de eventos deportivos acompañados de profesionales en nutrición, cuyas recaudaciones se destinarán al desarrollo de las 63 niñas de la casa de acogida María Auxiliadora.

En cuanto a su preparación para el Miss Bolivia, Isabel se encuentra dedicada y enfocada en mejorar sus habilidades en diversas áreas.

"Tenemos muchas actividades: clases de teatro, danza y oratoria. Por otro lado, me ejercito seis días a la semana y cuido mucho mi alimentación. También estoy practicando mi pasarela y hacemos producciones constantemente para tener contenido en redes sociales", revela. 

Sin embargo, la joven lleva toda su vida preparándose para esta oportunidad. Hizo ballet clásico durante 14 años, lo cual le enseñó a desenvolverse en un escenario. Además, es parte del staff de Las Magníficas de Pablo Manzoni, lo que le ayudó a explotar sus habilidades como modelo.

Isabel tiene grandes expectativas con el concurso de Miss Bolivia y espera utilizar esta plataforma nacional para difundir su mensaje sobre la importancia del ejercicio y los hábitos saludables.

"Mis expectativas son altas porque creo que los certámenes se ven hoy con otros ojos. Me encantaría visitar las ciudades de mi país para replicar mi proyecto social y llevar mi mensaje: 'Es por medio del ejercicio y los hábitos saludables que las mujeres debemos sentirnos cómodas en nuestra piel'", indica.

En relación a la polémica surgida respecto a la última Miss Cochabamba, Fernanda Pavisic, Rehfeldt reflexionó sobre la importancia de ser un ejemplo para los jóvenes y la necesidad de tener conciencia del rol de una miss.

"Pienso que nadie está exento de poder equivocarse y que todos necesitamos segundas oportunidades, pero sí debemos tener conciencia de que ser una reina de belleza significa, sobre todo, ser un ejemplo para los jóvenes, y tenemos la oportunidad de incentivar en ellos los buenos valores",  afirma.

Sobre los cambios que han experimentado los concursos de belleza en los últimos años, Isabel se mostró de acuerdo y los consideró necesarios. "Ser Miss Universo es literalmente un trabajo, y hoy las mujeres trabajamos y llevamos adelante nuestra familia, por lo que no veo motivo por el cual (las mujeres casadas) no podríamos participar en los concursos", aseguró Isabel.

Aparte de sus actividades relacionadas con el certamen, Isabel tiene como hobby salir a correr con su perro, crear contenido en redes sociales donde, comparte hábitos saludables y de moda, y hacer paseos con sus papás para descubrir nuevos rincones de la ciudad. 

"Tuve una niñez plena que no cambiaría en absoluto. Lo que más recuerdo son los domingos en mi casa de campo porque cada día era una nueva aventura. Sin duda, esa casa alberga mis mejores recuerdos", comenta. 

Isabel resalta el apoyo incondicional de su familia, especialmente el de su esposo, Francisco Rodríguez, jugador de fútbol del equipo Wilstermann, quien es una pieza fundamental en su vida.

"Estoy casada hace casi cuatro años con el amor de toda mi vida y ambos tenemos un perro que se llama Zeus. Llevamos juntos 11 años y somos una pareja muy fuerte. Siempre lo he apoyado en su carrera acompañándolo en cada ciudad a la que nos tocaba mudarnos. Él también me brinda su apoyo en todo momento porque queremos que cada uno alcance todo lo que sueña y se propone", destaca la Señorita Valle.

Con su determinación, pasión y enfoque en el bienestar de las mujeres, Isabel Rehfeldt se presenta como una fuerte candidata al   título de Miss Bolivia. Su proyecto social y su mensaje de empoderamiento femenino son pilares importantes de su participación en el certamen. Isabel quiere inspirar y generar un impacto positivo en la sociedad.